Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Lascar

tomo 3 · página 337 · ver la página del original

Lascar. Activo. Marina. Aflojar ó arriar muy poco á poco algún cabo.

ETIMOLOGÍA. Latin laxãre, aflojar: catalán, lascar. Las Casas (BARTOLOMÉ DE). Célebre prelado y dominico español, que nació en Sevilla en 1474 y murió en Madrid en 1566. Siguió, á la edad de 19 años, á su padre, que acompañó á Cristóbal Colón en su segundo viaje á América, volviendo después á España, donde entró en la orden de oxo m

Santo Domingo. De vuelta á la Española, en 1502, para trabajar en la conversión de los indígenas, fué ordenado y cantó misa en Cuba. Mirando como una injusticia la reducción de los indios á la esclavitud, renunció á la porción de indígenas que le había tocado en suerte al hacer el reparto entre los conquistadores, declarando que lloraría toda su vida la falta de ejercer un solo momento esta dominación impía sobre sus hermanos. Desde entonces fué el protector declarado de los indios y tuvo en más de una ocasión la fortuna de detener los excesos de sus compatriotas. A fin de poner término á las fechorías á que daba lugar el repartimiento de los indios, regresó á España, donde logró determinar al cardenal Cisneros á enviar á la Española una comisión, compuesta de tres frailes jerónimos, para la oportuna pesquisa sobre los hechos y abusos denunciados. La pereza con que esta comisión procedió, no satisfizo en modo alguno el celo de LAS CASAS, que volvió de nuevo á España á solicitar la adopcion de las más enérgicas medidas para la protección de los indígenas. El Gobierno adoptó, por fin, las ideas que había concebido para prevenir el exterminio completo de esta raza, condenada á los más rudos trabajos. Pero la imposibilidad de lograr progreso alguno en las colonias, si los españoles se veían privados de forzar á los indigenas al trabajo, era un óbice insuperable para la ejecución del plan de LAS CASAS. A fin de vencer este obstáculo, propuso comprar en los establecimientos portugueses de la costa de Africa un número suficiente de negros y transportarlos á América, donde se emplearían, como esclavos, en el trabajo de explotación de las minas y en el cultivo del suelo. El venerable padre Gregoire ha tratado de rebatir este hecho en una memoria titulada: Apologt́a de LAS CASAS. En ella pretende que los españoles compraban esclavos negros á Portugal mucho tiempo antes del descubrimiento del Nuevo Mundo, y que los llevaron consigo desde el principio de su establecimiento en Santo Domingo. Pero una memoria de LAS CASAS dirigida al virrey de las Indias é inserta en la colección manuscrita de Muñoz, prueba que, el primero, obtuvo una orden real autorizando el transporte de negros á América, cuyo transporte no había tenido lugar hasta allí sino como comercio de contrabando. Viendo que, á pesar de todos sus esfuerzos, los indios continuaban siendo tratados con la más cruel barbarie, y desesperando de ver dulcificada su suerte en los establecimientos formados por los españoles, Las CASAS solicitó del Gobierno la concesión del territorio que se extiende á lo largo de la costa, desde el golfo de Paria hasta la frontera occidental de esta provincia, hoy conocida bajo el nombre de Santa Marta. Propuso formar allí una colonia compuesta de cultivadores, artesanos y eclesiásticos, esperando civilizar en el espacio de dos años 10.000 indios é instruirlos en las artes útiles, para poder sacar de su arte y de su industria 15.000 ducados de renta para la corona de Castilla. El Gobierno español aprobó este plan, aunque restringiendo el territorio concedido á LAS CASAs á 300 millas á lo largo de la costa de Cumaná, con cuyo motivo se hizo á la vela para América en 1520. Sin embargo, su empresa fracasó, y la pena que esto le produjo, le obligó á refugiarse en un convento de dominicos de Santo Domingo, donde se consagró á la obra de las misiones y dió comienzo á su Historia general de las Indias. En 1539, LAS Casas hizo un nuevo viaje á España, encargado de una misión de su orden y tambien con objeto de obtener de nuevo ayuda y apoyo para los desgraciados indios, obteniendo de Carlos V la promesa de que, en adelante, los habitantes de América serían tratados como súbditos y no como esclavos. En 1544 se embarcó por quinta vez con rumbo á América, donde, habiéndose negado á dar la comunión á los españoles que, después de la publicación de las nuevas leyes, seguían teniendo reducidos á la esclavitud á sus colonos indígenas, se atrajo, no sólo el odio de los propietarios, sino también el de la Iglesia. Abandonado de todos, volvió tres años después á un convento de su orden en España, reapareciendo en la liza para defender los derechos de la humanidad contra el cronista Juan Ginés Sepúlveda. Desde aquella época empleó sus últimos días en terminar su Historia general de las Indias, así como otras obras, entre las cuales debemos citar: Brevísima relación de la destrucción de las Indias (Sevilla, 1552). Las Casas (CRISTÓBAL DE). Lexicógrafo y traductor español, natural de Sevilla, que murió en 1576. Es autor de una obra titulada: Vocabulario de las dos lenguas italiana y española. Las Casas (GONZALO DE). Agrónomo español, que vivía en Méjico en el siglo XVI. Compuso varias obras, de las cuales la más conocida es una que se titula: Tratado sobre la cría de gusanos de seda en Nueva Granada. Las Casas (JOSÉ MARf́A MANUEL AUGUSTO DIEUDONNÉ, conde de). Personaje célebre por haber acompañado voluntariamente á Napoleón durante su cautividad en Santa Elena. Originario, á lo que se cree, de una familia española, nació en 1766 en el castillo de LAS CASAS, cerca de Revel (Alto Garona) y murió en 1842. Ingresó primero en la escuela militar; después, en la de marina, y ya era capitán de navio á los 23 años, cuando emigró, hizo en el ejército de Condé la campaña de 1792, tomó parte en la expedición de Quiberón y entró en Francia después del 18 Brumario. Entonces fué cuando compuso el Atlas histórico, cronológico y geográ fico, publicado bajo el seudónimo de Le Sage, en 1804, y que es una colección de cuadros de historia, propios para retenerse en la memoria, que obtuvieron un ruidoso y merecido éxito. Nombrado, en 1810, chambelán de Napoleón, fué encargado de diversas misiones, permaneció en Inglaterra, mientras el emperador estaba en la isla de Elba, y fué escogido, aceptando una eferta suya, por Napoleón cuando éste fué cautivo á Santa Elena. En el mes de Noviembre de 1816, se le separó del ilustre prisionero y se le tuvo trece meses cautivo en el Cabo. Cuando volvió á Francia, Napoleón había dejado de existir. Entonces publicó el Memorial de Santa Elens (París, 1823), obra que ha sido impresa después multitud de veces y que es en gran parte un diario de las conversaciones de Napoleón en todas las épocas de su historia. En 1830,1Aa CASAS fué enviado á la Cámara de los diputados por el distrito de Saint Denis (Sena) y tomó asiento en los escaños de la oposición. Las Casas (MANUEL PONS DIu DONNÉ, conde de). Hijo del anterior, que nació en Vieux-Châtel (Finesterre), en 1800, y murió en 1854. Fué en Santa Elena secretario de Napoleón, y á su vuelta á Europa, maltrató de obra y de palabra á Hudson-Lowe, que se negó á batirse con él. Diputado en 1830, acompañó en 1840 al principe de Joinville, encargado de conducir á Francia los restos del emperador, cuyo viaje describió en una obra publicada en 1841. En 1852 fué nombrado senador.

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