Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Huevo

tomo 2 · página 1252 · ver la página del original

Huevo. Masculino. Cuerpo de figura más ó menos esférica, que, fecundado por los machos, ponen todas las hembras de las aves, de los reptiles, de los peces y de los insectos, y que consta de una ó dos substancias alimenticias y del embrión del animal que lo pone, cubierto todo, ó con una cáscara más ó menos dura, ó con un gluten viscoso. Los de algunas aves y peces son un manjar delicado y muy sano. [ Pédazo de madera tuerte, como de una cuarta en cuadro, y con un hueco en el medio, de que se sirven los zapateros para amoldar en él la suela. Vasijilla de cera que, llena de agua de olor, se tira por festejo en las carnestolendas. DE JUANELO. Expresión que se aplica á alguna cosa que tiene al parecer mucha dificultad, y es cosa facilísima después de sabido en qué consiste. DE PULPO. Animal que se cría en los mares de España. Es ovalado, de unas tres pulgadas de largo y de color pardo oscuro: su cabeza sólo se distingue del resto del cuerpo en cuatro como cuernecillos cortos de que está armada, por la boca, que es simplemente una abertura, y por los ojos,

que son muy pequeños. En la parte opuesta á la cabeza tiene el órgano de la respiración cubierto con una especie de hueso blando y esponjoso, y todo él contiene un humor acre y de un olor sumamente desagradable que algunos creen que es venenoso. DE FALTRIQUERA. Anticuado. Yema de huevo, bañada y conservada con azúcar, que, empapelándola, se puede guardar en la faltriquera. Hoy se llama yema. I DURO. El cocido con la cáscara en agua hirviendo, hasta llegarse á cuajar enteramente yema y clara. I EN AGUA. Provincial Aragón. HUEVO PASADO TOR AGJA. I ESTRELLADO. El que se fríe con manteca ó aceite sin batirlo antes y sin tostarlo por encima. I PASADO POR AGUA. El cocido ligeramente con la cáscara en agua hirviendo. Llámase también HUEVO en cáscara. I Plural. HILADOS. Composición de huevos y azúcar que forma la figura de hebras ó hilos. Mo LES. Yemas de huevos batidas con azúcar. REVUELTOS. Los que se fríen en sartén, revolviéndolos para que no se unan como en la tortilla. A HUEVO. Modo adverbial con que se pondera lo baratas que valen ó se venden las cosas. ]] ABORRECER LOS HUEVOS.

Frase. Dar ocasión á que uno desista de la buena obra comenzada, cuando se la andan escudriñando mucho, como hace la gallina si, estando sobre los huevos, se los llegan á manosear. I CACAREAR Y NO PONER HUEVO. Frase familiar. Prometer mucho y no dar nada. CORTARSE EL HUEVO, LA LECHE Ú OTRAS COSAS SEMEJANTES.

Frase. Separarse las partes mantecosas ó untosas de las serosas. NOES POR EL HUEVO, SINO POR EL FUERO. Refrán con que se significa que alguno sigue con empeño un pleito ó negocio, no tanto por la utilidad que le resulte, cuanto porque prevalezca la razón que le asiste. I PARECE QUE ESTÁ EMPOLLANDO HUEVOS. Frase con que se nota á los que están apoltronados á la lumbre ó muy metidos en casa. I SACAR LOS HUEVOS. Frase. Empollarlos, estar sobre ellos el ave, calentándolos, ó tenerlos en la estufa hasta que salgan los pollos. ]l SOBRE UN HUEVO PONE LA GALLINA. Refrán que enseña que es muy del caso tener algún principio en una materia para adelantar en ella. I SÓRBETE ESE HUEVO, CHÚPATE ESE HUEVO. Expresión admirativa y jocosa, con que se expresa la complacencia de que á otro le venga algún leve daño. J UN HUEVO, Y ÉSE HUERO. Expresión que se dice del que no tiene más que un hijo, y ése, enfermo.

ETIMOLOGÍA. Sanscrito avi, ave; avyam, huevo: griego òóv (õón); argiano (dialecto de Argos), 66sov (hõbeon); dialecto de Lesbos, ôtov (hõion); latín, avis, ave; ovum, huevo; italiano, uovo; francés del siglo xII, uef; moderno, œuf; portugués, ovo; provenzal, ou, vou, veu; catalán, ou; Berry, &u; burguiñón, eu; walón, du; picardo, ue, huevo; u, huevos; alemán, Ei; inglés, egg; irlandés, ugh; gaélico, ubh; bajo bretón, ui; español, ovo, uevo, huevo.

Reseña.—La voz del artículo es uno de los nombres que han dado más que hacer al espíritu humano, desde el HUEVO de Orfeo de los filósofos antiguos; desde el HUEVO de la serpiente de los druidas; desde el HUEVO filosófico de los alquimistas; desde el HUEvo mágico de las culebras de la Vendée; desde el Huevo vital de los fisiólogos; desde el huevecillo invisible que el naturalista ha encontrado en el sueño del gusano de seda, hasta los HUEVOS que ponen las gallinas en los corrales de Carlo Magno; aquellos HUEVOS que Carlo Magno mandó vender, á fin de no desperdiciar unos cuantos maravedises, como refiere Montesquieu (Esp., XXXI, 18). Consideremos le figura del globo en une gradación descendente, é iremos á parar á un huevecillo imperceptible. Consideremos ese huevecillo imperceptible en una gradación ascendente, é iremos á parar á un globo que se llama tierra; á otro globo que se llama cielo; á otros cien globos que están rodando día y noche sobre nuestras cabezas, cifras inefables de la eterna sabiduría. ¡Ah! ¡Quién sabe si el Hacedor Supremo ha escrito un misterio de su historia en la muda esfera de un óvulo! 1. Fisiologta.—En el lenguaje de los fisiólogos, el HUEVO designa, ora el óvulo ó germen, cuya existencia es absolutamente general; ora el HUEVO, propiamente dicho, el cual resulta de las adiciones sucesivas de nuevas partes que el óvulo recibe. El HUEVO no puede formarse, sino después de verificar su evolución y de recorrer su trayecto. 2. Harvey dice que, tanto el hombre como todos los animales, se originan de un HUEVO. Añade que la única diferencia que se echa de ver entre los vivíparos y los ovíparos, consiste en que los fetos de los vivíparos toman su origen, crecen y se desarrollan en la matriz, mientras que los fetos de los ovíparos toman su origen en el cuerpo de la madre, en donde no son más que HUEVOS. De esta osada teoría resulta que una especie de HUEVO es el primer producto de la concepción en todos los vivíparos; por consiguiente, en la mujer. (Extracto de BUrrón, Hist. anim., cap. 5. 3. Vallisnieri dice también que está persuadido de que el HUEVO se oculta en la cavidad del cuerpo glanduloso (ovario), y que allí es donde tiene lugar el acto de la fecundación, aunque ni él, ni los demás anatomistas, han hallado semejante HUEVO.

4. Anatomía.— HUEVOS de Graf; pequeños sacos membranosos que se hallan en el ovario: HUEVOS de Naboth; concreciones globulosas, las cuales causan cierta distensión en las folículas de la membrana interna del cuello del útero. 5. Historia natural.—En los mamíferos, llámase HuEvo al producto de la concepción cuando aparece ya en la matriz. Antes de esta época, no se llama HUEVO; sino óvulo. 6. El-HUEVO de gallina se compone: de clara, de yema, de ligamentos, de un punto blanco en donde se advierte el germen del gallo (cicatricula), de una membrana interior, sumamente sutil, y de una cáscara que sirve de cubierta á todas las partes que constituyen su conjunto. (FOURCHOY, Connaiss. chimiques, tomo A, página 307. 7. Inmediatamente que el HUEVO es puesto por la gallina, principia á traspirar, de donde resulta que pierde cada día algunos granos de su peso y de su substancia, á consecuencia de la evaporación de las partes más volátiles de sus jugos. (BUPFÓN, Oiseaux (pájaros), tomo III, pág. 112.) Lo dicho prueba que el HUEVO, inmediatamente acabado de poner, llena en absoluto la pared interior. Esta es la única indicación que se debe tener presente para conocer si un HUEVO se encuentra en buen estado. No hay más que arrimarlo' á una luz y ver si está lleno y transparente. En caso afirmativo, no cabe duda de que es fresco. En cuanto al HUEVO corrompido ó muy alterado, presenta las señales siguientes: se ha reducido casi á la mitad; la substancia del HUEVO está cubierta por una tela contraida, que abarca toda la superficie; la yema se pega á la pared ó cáscara, la cual presenta puntos negros; especialmente, en las partes en que está pegada la yema. La levidad que el HUEVO adquiere, á consecuencia de la pérdida de substancia, hace que sobrenade en el agua. Por consiguiente, cuando el HUEVO venga á flor del líquido en que se le precipita, está seguramente en mal estado. 8. HUEVOS de hormiga; HUEVOS sumamente pequeños, casi imperceptibles, que producen las larvas y las ninfas, denominados impropiamente HUEVOS de hormiga, aludiendo á su pequeñez microscópica. (LITTRÉ.) 9. Hay HUEVOS de insectos, cuya cubierta tiene que romper ó levantar el embrión, sin cuya circunstancia no podría nacer. En cuanto al pollo de la gallina, sabido es que rompe la cáscara con el pico. 10. HuEvo de vaca; HUEVO de camello; especie de bezoar que se halla en el vientre de dichos animales. 11. Los HUEVOS más grandes que se conocen, no son los de avestruz, puesto que el cocodrilo hembra los pone mayores todavía. Así resulta del siguiente texto: «Los HUEVOS de avestruz son muy duros, muy pesados y gruesos, pero se ha creído muchas veces que son más grandes de lo que lo son en realidad, tomando HUEVOS de cocodrilo por HUEVOS de avestruz.» (BUFFÓN, Oiseaux (pájaros), tomo 1I, página 252. 12. HuEvo blanco; el que no tiene yema. 13. El punto blanco sobre la yema que indica el germen, existe en todo

HUEVO, ora fecundado, ora por fecundar.

(HARVEY.) 14. Hay quien ha dicho que los animales de concha, como el cocodrilo, el caimán, la tortuga, el galápago, engoran sus HUEVOS, mirándolos atentamente de día y de noche. Si esto fuera verdad, sería curiosísimo saber qué calórico ha puesto la naturaleza en los ojos de dichos animales. 15. Por extensión, se da el nombre de HUEVO á los varios productos que se forman en el cuerpo de las hembras, en toda la escala animal, siempre que ofrezcan cierta analogía respecto del HUEVO de los pájaros; y así decimos: HUEVOS de culebra; HUEVO de caimán; HUEVO de tortuga. 16. En virtud de la misma figura, llamamos también HUEVOS á los testículos. 17. Filosofía antigua.— HUevo de Orfeo; HUEVO primitivo; especie de símbolo misterioso con que ciertos filósofos designaban el principio interior de la fecundidad. 18. Alquimia.—Huevo filosófico; la materia de los alquimistas, ya dispuesta para producir la grande obra, ó sea la trasmutación de los metales. 19. Arquitectura. — Adorno peculiar á algunas molduras circulares. 20. Antigüedades.—Huevo de serpiente; suerte de amuleto de los druidas, considerado como un engendro de la baba de las serpientes, cuando se enroscaban unas con otras, al cual atribuian ciertas virtudes sobrenaturales. 21. Antigüedades griegas.—Nombre de unas pequeñas composiciones poéticas, cuyos versos, de extensión varia, se colocaban los unos debajo de los otros, formando una figura semejante á un HUEVO. 22. Historia.—En Francia, la superstición popular creía en la existencia de los HUEVOS de gallo, que se comsideraban como el producto de la cópula de una culebra macho con una gallina, ó bien de un gallo con una culebra. Creíase también que si un gato comía ó encontraba un HUEVO de gallo, era infalible la venida de un basilisco formidable. Esto explica el afán con que el vulgo aplastaba todo HUEVO, que suponía ser de gallo, á fin de que un gato no lo comiese, evitando de esta manera la fatal venida del basilisco. (EXTRACTO DE VIAUD GRAND MaraIS, Serpents de la Vendée, dans la Revue de París, 20 Novembre 1867, púgina 286.) 23. PARECERSE COMO UN HUEVO Á OTRO HUEVO. Locución proverbial con que significamos la perfecta conformidad ó semejanza entre dos cosas. 24. NO ES UN HUEVO QUE SE ECHA Á FREIR. Locución proverbial con que encarecemos las dificultades de una empresa. 25. PARECE QUE VA PISANDO HUEVOS. Expresión proverbial de que nos servimos para expresar la lentitud con que alguno anda, ó con que procede en algún empeño, diligencia ó trabajo. 26. LOS HUEVOS DE LA LECHERA, ó SER COMO LOS HUEVOS DE LA LECHERA. Expresión proverbial con que significamos que alguno fabrica castillos en el aire, aludiendo á la fábula. 27. SER COMO TRES VECES UN HURvo. Expresión familiar con que ponderamos la pequeña estatura de alguno. 28. Metáfora. — La fantasía del vulgo emplea frecuentísimamente la voz del artículo en muchas locuciones bajas y obscenas. El ser bajas y obscenas nos impide insertarlas íntegras como justo reparo al decoro del público y de nuestro libro; pero el ser frases de lengua española las pone en relación ineludible con todo Diccionario español. Esas frases bajas y torpes son fibras palpitantes en la entraña del idioma nacional, y hay que enmascararlas para darlas á conocer con su careta. 1. ¡ESO TIENE...! ¡YA TIENE...! Expresión con que la gente mal criada significa el asombro que le ha causado una narración maravillosa ó un hecho extraordinario; especialmente cuando supone cierto espíritu de valentía. 2. TENER MÁS... QUE UN BUEY. Frase deshonesta de que se vale el vulgo para ponderar la pachorra con que alguno procede. 3. TENER LOS... MUY BIEN PUESTOS. Frase indecente para significar que alguno tiene la sangre fría que el caso pide, ó que es hombre de armas tomar. 4. TENERLOS MUY DUROS PARA SER PASADOS POR AGUA. Dicho licencioso y liviano; pero no tan liviano ni licencioso, como agudo y feliz, para expresar que un individuo, entrado en años, no está ya para ciertos trotes y dependencias. Viene este dicho de una respuesta célebre del general Castaños al rey Fernando VII. Habiéndole indicado dicho rey la conveniencia de que fuese á encargarse del gobierno de la isla de Cuba, el general le contestó con las palabras que dejamos transcritas, cuya desvergüenza dichosa le valió grandes y repetidas carcajadas de parte del rey. En efecto, si pudiéramos separar lo atrevido de lo ingenioso, admiraríamos seguramente el raro y oportuno ingenio de aquella expresión. Es una belleza desnuda; pero es una gran belleza.

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El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Huevo», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/huevo.