Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

H

tomo 2 · página 1083 · ver la página del original

H. Novena letra del alfabeto y séptima de las consonantes. Eu algunas de nuestras provincias meridionales su sonido se confunde con el de la j; pero en el resto de España es imperceptible, á excepción de las voces en que precede al diptongo ue, y en este caso es muy parecido á la y suave; como en huevo, huerto. El nombre de esta letra es HACHE. (ACADEMIA.) Pasa como signo de aspiración, ó señal de huelgo (según escribe Venegas), que engrosece la vocal ó consonante á quien se allega. I Conmutada en y, en yedra y yerba, del latín hedera, herba, etc. [ Añadida al principio en huér fano, Huesca, hueso, huevo, del latín orphano, Osca, osse, ovo, etc. Esta adición se hizo antes del diptongo ue, para denotar que la u se debía pronunciar como vocal y no como consonante, pues en un principio la u no se distinguía de la » en la escritura. Por esta razón, después que empezaron á distinguirse esas dos letras por medio de un signo ortográfico especial cada una, el maestro Lebrija omitía la h, por ser superflua, en las voces que hemos citado. [ Suprimida en aliento, España, del latin halitu, Hispania, etc. (MoNLAU.)( El diptongo ue va siempre précedido de h, aun cuando la h no exista en la voz de origen, como sucede en hueso, huesoso, huesudo. La misma h desaparece con el diptongo, según se ve en osario, osamenta, voces pertenecientes á la misma raíz. Un caso análogo nos presenta el vocablo huevo, hueverta, cuya h se pierde en los derivados oval, óvalo, ovario, ovarismo. ! El verbo oler toma la h en todas las combinaciones en que entra el diptongo ue; como huelo, hueles, huele, huelen, primera, segunda y tercera persona del singular; y última del plural del presente de indicativo, huela, huelas, huela y huelan; las mismas personas del presente de subjuntivo, huele tú, huelan ellos; segunda persona del mismo singular y tercera del plural del imperativo. Exceptuadas las formas transcritas, la h no existe en el resto de la conjugación; y así decimos: yo olía, yo olí, yo oleré, etc. [ Arqueología. En las letras numerales de la Edad media, y no de la antigüedad, como algún autor francés afirma, valió 200; y con una línea horizontal en la parte superior, 200.000. I Filología. Es la más suave de las guturales y se combina con todas las vocales, como en los ejemplos siguientes: Hacienda, Heredar, Hispano, Honra, Huno. I No tiene empleo respecto de las consonantes, á no ser en algunas palabras de tecnicismo y de erudición, en que se conserva la forma etimológica.) La H es letra auxiliar y etimológica, debiendo lastimarse que el uso la haya suprimido en muchas palabras, desnaturalizando su origen. En efecto, la supresión de la H hace imposible el conocimiento de la raíz de algunos vocablos. I Numismática. En monedas de Francia, anteriores á 1838, la H significa que fueron acuñadas en la Rochela. La misma H, con una corona encima, quiere decir que la moneda se acuñó en los reinados de Enrique III y Enrique IV.

Química. La H significa hidrógeno. Música alemana. La H equivale á sí. Los holandeses emplean en sus periódicos la abreviatura L. H. P. para expresar los altos poderes (Leurs Hautes Puissances). Erudición griega.—En las inscripciones griegas, muy antiguas, suele reemplazar al espíritu áspero, como en HOAOE, hodós (686c), camino. Literatura latina.—La h entra en combinación con las consonantes c, p, r y t, de conformidad con el griego: chrisma, philosophìa, rhetor, thesaürus. Tratándose de la composición de las palabras, suele tornarse en c delante de t, como en tractum, traído, supino de traho, traer; ó en vectum, llevado, supino de veho, llevar. Delante de s, se funde con ella, convirtiéndose en x, como en vexi, traxi, pretéritos perfectos de los verbos anteriores. ,! Epigrafía. En las inscripciones, representa las abreviaturas siguientes: hic, hec, hoc, habet, habens, habebit, heres, hastata, Herculem, honore, Hispania; H H, heredes; H Aq, hic acquiescit; H. B. M., heredes bene merẽnti; H. C., Hispania citerior, etc. I Debe notarse que la H está alguna vez reemplazada por I en las inscripciones, pues parece que la última letra figura la mitad de la H. Numismática. En las monedas romanas, H. S. óH S significa: sestertium; H. L. S., sestertĩus, ó sestercio pequeño. I Antigüedades. En las banderas é insignias de Roma era inicial de hastati, hastiarios, ó soldados armados de lanza (hasta). En el latín antiguo, hacía sus veces la F; y hasta el siglo de Cicerón no se añadió la H después de las letras C, T, P, R, en ciertas palabras, como pulcher, Carthago, triumphus, rhombus, etc., que antes se escribía pulcer, Cartago, triumpus, rombus. I Finalmente, era la octava y última de las letras nundinales.

ETIMOLOGÍA. Latín H, h; griego,

H, en cuanto á su forma, y espíritu rudo en cuanto á su valor; fenicio, heth. Reseña histórica.—1. La h parte del sanscrito y ha penetrado en todas las lenguas. 2. Entre los griegos, fué la forma más antigua del espíritu rudo ('), según resulta del ejemplo citado. 3. Entre los eolios, la h tomó la forma de digamma, signo que se ponía al principio de los vocablos si comenzaban por vocal, ó entre dos vocales en el cuerpo de la letra. El digamma colio equivalía al espíritu rudo de los demás dialectos griegos, así como á la o ó á la f de los latinos. 4. La introducción de la H en el alfabeto romano no tuvo lugar hasta el siglo vii de Roma. 5. Su empleo no es siempre constante en los autores respecto de ciertas palabras, por cuya razón se encuentra Hannibal y Annibal; ahẽnus y acnus; harũsper y arũspex. 6. El francés tiene la h aspirada, que equivale casi á la j, como en le Havre, el Havre de Gracia; y la h muda, cuyo sonido es casi nulo, como en l’homme, el hombre. 7. El italiano actual se ha descartado de la letra en cuestión, porque la música se ha empeñado en hacer de aquella gran lengua un simple solfeo. 8. Considerado el heth fenicio como escritura jeroglífica, significa coto, encierro, clausura; significación simbólica que explica la forma del signo: H.

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El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «H», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/h.