Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Gustar

tomo 2 · página 1076 · ver la página del original

Gustar. Activo. Sentir y percibir en el paladar el sabor de las cosas.) Se usa algunas veces por experimentar. ( Agradar alguna cosa, parecer bien. [Neutro. Desear, querer y te ner complacencia en alguna cosa;

como GUSTAR de correr, de jugar.

ETIMOLOGÍA. Gusto: griego, yeóo, yeóopat (geúõ, geúomai): latín, gustare; italiano, gustare; francés del sigloXII, goster; xII, gouster; moderno, goûter; provenzal y portugués, gostar; normando, gouté, goutu; catalán, gustar.

SINONIMIA. Artículo primero.—Gus TAR, AGRADAR.—Sólo se pueden usar uno por otro en un sentido figurado, porque en su sentido recto, gusta lo que satisface á los sentidos, lo que deleita materialmente; agrada lo que deleita al ánimo, lo que satisface á la imaginación. Gusta una bella figura, un manjar regalado. Agrada la virtud, la sencillez de la aldea. (HUERTA.) Artículo segundo.—GUSTAR, AGRADAR.—Lo que gusta, hace una impresión más viva, aunque no tan durable como lo que agrada. Gusta lo que halaga los sentidos; agrada lo que lisonjea la imaginación y lo que la razón aprueba. Creemos que se habla con impropiedad cuando se dice: me agrada este manjar, este color, este caba Ilo. Semejantes cosas gustan, pero no agradan. Confirma esta opinión el uso frecuente que hacemos del verbo gustar para indicar una disposición del ánimo, un deseo transitorio y momentáneo, como cuando se pregunta: ¿gusta usted? para invitar á uno á que coma de lo que se le presenta. La misma diferencia se nota en los adjetivos derivados de los dos verbos. De un hombre que tiene buen trato y modales finos no se dice que es gustoso, sino que es agradable. (MORA.) Artículo tercero.—GUSTAR, AGRADAR.— Vemos á una mujer, y nos gusta. Hablamos con ella, y no nos agrada. Nos gustan sus ejos, su talle, su cara, su cuerpo; no nos agradan su conversación, sus maneras, su trato, su espíritu. Vemos á otra mujer: es fea, y no ños gusta. Pero la tratamos, nos habla, la oímos, observamos sus ademanes, respiramos el ambiente especial de que parece rodearse aquella mujer; creemos divisar en su frente cierto resplandor á través de la fealdad de su semblante, y nos agrada. Para que una mujer logre gustar, basta generalmente que sea hermosa. Para que consiga agradar, es necesario que tenga una cara detrás de la cara de carne. El hombre que quiera gustar á casi todo el mundo, no tiene más que abrir el bolsillo y sembrar el oro. El que quiera agradar, ha de tener una distinción, una sutileza, una galantería, un encanto social, que no da la naturaleza, que no da el trato, que no da tampoco la educación, sino la educación, el trato y la naturaleza reunidos. Es necesario que posea el talento propio de este arte, la poesía propia de este género, porque saber comunicar aquel hechizo al comercio de gentes, es todo un arte, toda una poesía. Gustan las buenas formas, la virtud, el recato. Agradan el chiste, la agudeza, la sal, el donaire, el aura indefinible y deliciosa de que se circuye el ingenio. Lo hermoso gusta: lo discreto agrada. Gusta la mujer: agrada la virgen. Artículo cuarto. — GUSTAR, AGRADAR, RECREAR, DELEITAR.—Todo lo que halaga nuestros sentidos ó nuestro sentimiento, gusta. Todo lo ameno, todo lo artificioso, todo lo que tiene cierta aura artistica, agrada. Todo lo que nos entretiene de un modohonesto, distrayéndonos de nuestros cuidados, reponiéndonos de nuestros pasados quehaceres, recrea. Todo lo que nos ofrece contrastes graciosos, un desorden rico, natural, fecundo; cierta curiosa irregularidad, deleita. La monotonía, las justas proporciones, un orden matemático, es el gran enemigo del deleite. Gustan los paseos, los teatros, las tertulias, las romerías, los convites, las mujeres, el boato, el juego. Agrada una conversación sabrosa, un chiste agudo, una galantería discreta, una amable lisonja. Agrada cierto espíritu de hidalguía, de franqueza noble y honrada; cierto don de gentes, lo que se llama ángel, lo que podría llamarse talento de agradar. Recrea un cuento oportuno, un juego divertido, la narración de una aventura caballeresca y amorosa; más que todo, una sutil murmuración, una chismografía hábil y bien criada. El viejo se deleita recordando las travesuras ue su ninez. Gusta lo bueno. Agrada lo ingeniosp. Recrea lo festivo. Deleita lo vario. Artículo quinto.—GUSTAR, SABER. Sin gustar las cosas, no pueden sabernos. de ningún modo. Gustar es un medio. Saber es el resultado. Gusto la miel y me sabe bien. Si no la gustara, no me supiera. Por lo tanto, gustar se refiere á la acción de los órganos. La sensibilidad no toma parte en este hecho. Saber dice relación al placer ó al dolor que sentimos. No es cuestión de que el órgano obre, sino de que la sensibilidad se afecte. Así dice Samaniego:. "Subió una mona á un nogal, y cogiendo una nuez verde, en la cáscara la muerde, conque le supo muy mal.» Claro es que, al partir la nuez, la gustó; y como era amarga, porque estaba verde, le supo mal. Digamos le gustó mal, y diremos un despropósito.

Gustativo, va. Adjetivo. Anatomía. Epíteto del nervio que recibe la sensación del gusto.

ETIMOLOGÍA. Gustar: francés, gustatif; italiano, gustativo.

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