Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Guinea

tomo 2 · página 1066 · ver la página del original

1. Guinea. Femenino. Geografía. Vasta región del Africa occidental, comprendida entre el río del Senegal y el cabo López Gonzalvo, y limitada: al Norte, por el Sahara; al Este, por la Nigricia; al Sur, por el país de los cimbebas, y al Oeste, por el Atlántico.—Tiene 3.000 kilómetros de largo, de Oriente á Occidente; 6.000 de ancho, de Norte á Mediodía, y 460.000 de superficie.—El clima es extraordinariamente cálido y poco saludable: en la Senegambia llega el termómetro á marcar 50° Reaumur; pero las copiosas lluvias, frecuentes durante el estío astronómico, suavizan algún tanto este calor sofocante, contribuyendo poderosamente al desarrollo de la más lozana y robusta vegetación. En realidad, no se conocen más que dos estaciones: la seca y la lluviosa.—Las montañas que dividen el territorio, pertenecen todas al sistema de los kong ó montes de la Luna, las cuales dan nacimiento á varios ríos, como el Sherbro, Mesurado, Assinie, Ancobra, Chama, Volta, Lagos, Formosa, Nuevo y Viejo Calabar, y otros menos importantes.—El suelo es muy fértil; particularmente, en los alrededores de los expresados ríos: las llanuras aparecen cubiertas de plantas gigantescas; las colinas y los valles, de multitud de árboles asombrosos por sus frutos y colosales proporciones, entre los que descuella el baobal, cuyo tronco, de 43 metros de circunferencia, sirve de asilo á numerosas familias; el bombax, que da una especie de algodón; el chi ó árbol de la manteca, las acacias de la goma, las palmas que producen el aceite y otros muchos. Entre los cultivos, figuran en primera línea: la caña de azúcar, los granos, el tabaco, frutas, pimienta, algodón, miel, gomas, ámbar, marfil y oro en polvo, que, con la pesca, que es abundante, componen la principal riqueza del país, que los europeos cambian por telas bastas de algodón, quincallería, armas y particularmente licores. En el reino animal se distinguen la mosca venenosa, la hormiga blanca y los monos, hienas, leones, serpientes, boas, hipopótamos, leopardos, elefantes y cocodrilos de extraordinaria magnitud.—Los pueblos que ocupan esta comarca, pertenecen á la raza etiópica ó negra. Son idólatras, y algunos profesan el mahometismo: robustos é ingeniosos, pero holgazanes, vengativos y ladrones. Viven en estado salvaje; se alimentan de carne cruda; van casi desnudos y abandonan á sus mujeres el cultivo de los campos, mientras que ellos pasan la vida en la ociosidad, fumando en su pipa y bebiendo aguardiente.—La GUINEA se divide en tres partes: 1.a, la Senegambia, situada entre el Senegal y Gambia, que comprende un considerable número de pueblos de raza negra; entre ellos, los jalofes, mandingos, polaas y bambucos, los cuales forman diferentes estados independientes, cuyas poblaciones más importantes son: Galán, Barbana, Bulibana y Bambuk, las cuales sostienen con los europeos un activo comercio en marfil, drogas y oro en polvo; 2.a, la Guinea propia, dividida igualmente en varios reinos de negros feroces y aun antropófagos, como el de Julimana, Dahomey, Yaniba, Bemis y el poderoso imperio de Achante; 3.a, el Congo, ocupado por diferentes estados tributarios: el de Vali, con un puerto muy concurrido por los portugueses; el del Loango, con alguna industria; el del Congo, con un hermoso palacio, que sirve de morada al rey, que es cristiano, como sus vasallos; y el de Anzico, en cuya capital, Mansol, reside el monarca ó makoko. El interior de esté país, denominado Vagantah por los indígenas, comprende una infinidad de reinos completamente desconocidos hasta el día. Los ingleses y los franceses han fundado algunas factorías ó establecimientos comerciales á lo largo de la costa. GUINEA (Nueva). PAPUASIA Ó TIERRA DE LOS PAPUS. Grande isla de la Oceanía, colocada al Norte de la Nueva Holanda, entre los 0° 15, 10° de latitud meridional y 135°-153° de longitud oriental del meridiano de Madrid, confinando: al Norte, con el grande Océano equinoccial; al Este, con el mar de Albión ó del Coral; al Sur, con el estrecho de Torres; al Sudoeste, con el Océano índico, y al Oeste, con el mar de las Molucas.—Mide 1.920 kilómetros de largo de Noroeste á Sudeste; de 48 á 640 de ancho y 624.000 cuadrados de superficie.—Las costas son, por lo general, muy elevadas: en la península oriental, el monte Arfak tiene 2.900 metros de altura; en la costa septentrional, el monte del Elefante, el Church y los Dos-Cíclopes, entre otros, son igualmente notabilisimos. Los holandeses pretenden que el país presenta alturas coronadas de eternos hielos. Las montañas de la costa se encuentran ricamente cubiertas de frondosos bosques: sus pintorescas playas, pobladas de cocoteros. El terreno es fértil y á propósito para los cultivos más diversos: el mar arroja á la orilla grandes pedazos de ámbar gris, y en las inmediaciones de las costas se encuentran hermosas perlas. Diversas especies de falangios y el jabalí de las Molucas parecen habitar en sus selvas. La NUEVA GUINEA es la residencia favorita de las aves del Paraíso, de las cuales se cuentan de diez á doce especies distintas; y en ella se crían igualmente lindísimos papagayos, loros, palomas blancas y torcaces bronceadas. Esta isla parece

poblada de diferentes razas de hombres: la mayoría de los badehus de Borneo ocupan la costa occidental; habitan el interior algunas tribus de feroces eudamenos, primitivos pobladores de esta comarca desconocida, los cuales pertenecen á la misma familia de los negritos del monte, y á la raza llamada de los haráforas, que viven en el hueco de los árboles. Los más civilizados de esta parte de la Oceanía se hallan establecidos en el archipiélago de la Nueva Bretaña: los holandeses, en el Occidente de la Papuasia. La masa general de los habitantes parece compuesta de negros oceánicos: son robustos, esbeltos y de un negro lustroso; tienen el cutis áspero; los ojos, grandes; la nariz, aplastada; la boca, muy hendida, y el cabello, rizado. Las mujeres ostentan unos pechos enormes y colgantes: son industriosas y trabajan, en tanto que sus maridos emplean el tiempo en la caza ó el sueño. El aspecto de aquellas gentes es horroroso: se imprimen figuras en el cuerpo; llevan el pelo arrollado sobre la cabeza, que adornan con plumas de aves del Paraíso, y colgando del codo, colmillos de jabalí. Los dogmas religiosos de los papus son poco conocidos. Sin embargo, se sabe que tienen sus ídolos y fetiches, y que construyen sus sepulcros de roca dura y de coral, que algunas veces cubren de esculturas. Hacen el comercio principalmente con los chinos y los holandeses, de quienes reciben los instrumentos y utensilios que usan, y las telas toscas de algodón con que se visten las mujeres, dándoles en cambio ámbar gris, conchas de tortuga, pequeñas perlas, loros y pájaros del Paraíso disecados. Sus piraguas (barco largo y angosto de los indios) están hábilmente construídas y adornadas de esculturas elegantes. Los papus de la costa clavan en el agua unas estacas que sirven de apoyo á un entarimado, sobre el cual elevan sus chozas, con dos puertas en los extremos: una, que da al mar; y otra, á la tierra. Esta última sirve para asegurarles la retirada, en caso de necesidad, contra los ataques de los piratas malayos; la otra, contra los alfarons, con quienes están constantemente en guerra. Las frecuentes invasiones de los malayos han dado margen á que los papus miren con desconfianza á todos los extranjeros, Créese que esta isla fué visitada por los árabes, antes de que los españoles la descubrieran. En 1511, dos navegantes portugueses, Antonio Ambrea y Francisco Serram, desembarcaban en sus costas. En 1527, penetraba en este territorio el español Saavedra, el cual dió el nombre de Papua á la parte occidental, y el de isla de Oro á la oriental. Al año siguiente, Antonio Urdaneta é Iñigo Ortiz la bautizaban con el de NUEVA GUINEA, por la gran semejanza que notaron entre el cabello crespo de sus moradores y el de los negros de la GUINEA. Varios navegantes reconocieron más tarde estas islas é intentaron vanamente entablar relaciones con sus inhospitalarios habitantes. En 1678, se vió atacado en ellas el holandés Keyts; y por igual causa tuvieron luego los ingleses que renunciar á su comercio con los insulares. Los holandeses son los únicos que han conseguido fundar en la costa occidental y Norte de la isla sus establecimientos comerciales, y someter á una población que excede hoy de 200.000 almas.

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