Roque Barcia · 1880-1883
Fuerza
tomo 2 · página 857 · ver la página del original
Fuerza. Femenino. Vigor, robustez y capacidad para hacer ó mover alguna cosa que tenga peso ó haga resistencia; como para leyantar una piedra, tirar una barra, etc. El acto de obligar á alguno á que dé asenso á alguna cosa, ó á que la haga. ! La violencia que se hace á una mujer para gozarla. La virtud y eficacia natural que las cosas tienen en sí. El grueso ó la parte principal, mayor y más fuerte de algún todo; como la FUERZA del ejército. El estado más vigoroso de alguna cosa, como la FUERZA de la juventud, edad, etc.
Eficacia; y así se dice: la FUERZA del argumento, de la razón.! Plaza murada y guarnecida de gente para defensa; y también se suelen llamar FUERZAS las mismas fortificaciones.)
Forense. El agravio que el juez eclesiástico hace á la parte en conocer de su causa, ó en el modo de conocer de ella, ó en no otorgarle la apelación.
Esgrima. El tercio primero de la espada hacia la guarnición. Llaman así los sastres una lista de bocací, holandilla ú otra cosa fuerte, que echan al canto de las ropas entre la tela principal y el forro. FUERZA DE SANGRE. Véase FUERZA ANIMAL. PLÉTORA. S RESISTENCIA. (I Maguinaria. POTENCIA.
Plural. La gente de guerra y demás aprestos militares. A FUERZA. Modo adverbial. Con perseverancia y trabajo. ! Con abundancia de alguna cosa, y así se dice: Á FUERZA de dinero.) DE BRAZOS. Lecución metafórica y familiar. A FUERZA de mérito ó de trabajo. ]DE MANOS. Expresión metafórica. Con fortaleza y constancia. FUERZA ANIMAL, Ó DE SANGRE. La del ser viviente, cuando se emplea como motriz. DE VILLANO, HIERRO EN MANO. Refrán que enseña que á quien no escucha razones, es menester resistirle por fuerza. ( A VIVA FUERZA. Modo adverbial. Con gran resolución, con todo el vigor posible, sin excusar trabajo ni diligencia. ALzar LA FUERZA.
Frase. Forense. Quitar los tribunales reales superiores, por juicio extraordinario, la violencia que hacen los jueces eclesiásticos. COBRAR FUERzAS.
Frase. Convalecer el enfermo ó recuperarse poco á poco. [ DE FUERZA. Modo adverbial anticuado. Forzosa, necesariamente, por fuerza. DE POR FUERZA. Modo adverbial familiar. PoR FUERZA. I POR FUERZA. A LA FUERZA. Modo adverbial. Violentamente. ] Forzosa, necesariamente. FUERZA Á FUERZA. Modo adverbial. De poder á poder. ( IRSELE Á ALGUNO LA FUERZA POR LA BOCA. Frase familiar. Ser baladrón. PROTESTARLA FUERZA. Frase. Reclamar contra la violencia con que se precisa á alguno á hacer lo que no quiere. I QUITAR FUERZA. Frase, Forense. ALZAR LA FUERZA. ] SACAR FUERZAS DE FLAQUEZA. Frase. Esforzarse uno á hacer lo que no le parece posible.
ETIMOLOGÍA. Latín fortis, fuerte: bajo latín, fortía, forcía, fuerza; italiano, forza; francés, force; portugués, força; provenzal, forsa, forza; catalán, forsa.
SINONIMIA. Artículo primero. FUERZA, ENERGÍA. Estas dos voces se deben considerar aquí con relación á la expresión del discurso; pero la fuerza se refiere á la impresión que hace en el ánimo la vehemencia ó solidez con que se expone la razón: la energía se refiere á la impresión que hacen la claridad y viveza con que se exprime la idea. La descripción que hace Boileau de la pereza, es enérgica y no es fuerte; el discurso de Colocolo en la Araucana, es al mismo tiempo fuerte y enérgico. No será fuera de propósito añadir aquí, dando fin á este examen, que el conocimiento de la energía de cada voz, que es el objeto del estudio y análisis de los sinónimos, se puede mirar como el fundamento de la elocuencia; pues «si es cierto que la ma »yor parte de los hombres piensan »mejor que hablan, ¿á qué lo atribui »remos sino á la dificultad de encon »trar los signos más sensibles de sus »ideas?» (CAPMANY, Filosofía de la elocuencia.) Esta justa observación se ofrece muy frecuentemente al que tiene que explicar sus pensamientos con términos precisos y definidos; y yo debo confesar con ingenuidad que no habiendo hallado siempre la energía y exactitud que he creído necesaria para hacer perceptibles mis ideas, he abandonado el examen de muchos sinónimos cuya distinción me parece que percibo y que no soy capaz de producir.
(HUERTA.) Artículo segundo. FUERZA, VIGOR, FORTALEZA, ROBUSTEZ. Fuerza Ilamamos al principio del movimiento; así decimos que todos los cuerpos de la naturaleza están equilibrados por dos fuerzas contrarias, una que los mueve hacia el centro, otra que los aparta de él por una tangente: un cuerpo decimos que lleva más ó menos fuerza, según le vemos ir más ó menos aprisa. Los seres animados, además de las fuerzas centrípeta y centrífuga, que les son comunes con todos los demás cuerpos, tienen otro principio de fuerza para moverse á su arbitrio en todas direcciones. Si no se mueven con igual facilidad en todas ellas, es porque hallan otras fuerzas que contrarrestar: y las fuerzas se destruyen mutuamente; por ejemplo, hacia arriba se pierde la mayor parte de la fuerza animal en la resistencia de la fuerza centrípeta; y regla general, en cualquiera dirección se pierde tanta cantidad de fuerza animal, cuanta es la fuerza contraria. Por esto, cuanto más pesadas son las cosas, cuesta más trabajo moverlas. Si yo empujo una bola de hierro que esté sobre un plano horizontal, según mi fuerza sea mayor ó menor que la de su gravedad, la haré mover ó me cansaré inútilmente. Cuando cogiendo un palo por sus dos extremos, lo parto sobre la rodilla, mi fuerza no hace más que dar movimiento á sus dos mitades, á pesar del punto de apoyo que lo estorbaba.
Ultimamente, si dirijo la mano contra una pelota, una bala ó cualquier otro cuerpo que venga hacia mí, siendo mi fuerza mayor que la suya, lo haré retroceder; en caso contrario, él vencerá mi mano y pasará adelante: en fin, si nuestras fuerzas son enteramente iguales, caerá á mis piés. Por lo dicho se ve que lo que llamamos fuerza animal no es más que la elasticidad de nuestra musculatura, por la cual no sólo nos manejamos rápidamente en todas las direcciones, sino que comunicamos el movimiento á otros cuerpos, ó les quitamos el que tenían. En esta acepción parecen sinónimas las voces fuerza y vigor; sin embargo, observando que suelen usarse muchas veces juntás en una misma proposición, podemos sospechar que no será uno mismo su sentido, pues entonces sería una repetición insufrible decir que arrojamos una cosa con fuerza y vigor. Si bien lo notamos, esta última voz indica más bien el esfuerzo y disposición del espíritu que mueve los resortes de nuestra máquina: la otra atiende más á la materialidad de los mismos resortes; de modo que vigor es propiamente el uso de la fuerza. Decir que un hombre repele una cosa con fuerza y vigor, es indicar que no sólo tiene fuerzas para repelerla, sino que las emplea realmente en aquella ocasión. Una ley está en su fuerza mientras no se dacoga; está e. su vigor. ,mientras se observa. Dos personas de iguales fuerzas pueden hacer una cosa con más ó menos vigor, según el esfuerzo de cada una. Por esto, vigor sólo se dice de los animales ó de las cosas personificadas; esto es, sólo se aplica á las fuerzas voluntarias, y de ningún modo á la fuerza necesaria que dirige todos los cuerpos de la naturaleza con unas leyes invariables y constantes. Fuerza es en todos los casos el principio del movimiento, y por consiguiente, de la acción; fortaleza es, al contrario, el principio de la resistencia; y un cuerpo decimos que tiene más ó menos fortaleza, según resiste á los esfuerzos de otra que quiere moverlo ó separar sus partes. Un cuerpo lleva mucha fuerza cuando se mueve con rapidez, cuando rompe por todos los obstáculos: al contrario, tiene mucha fortaleza, cuando nada le hace mella, nada lo descompone ni hace mover. Al hombre de fuerzas nada le resiste; el hombre que tiene fortaleza lo resiste todo. En la guerra se llaman fuerzas todas las cosas que pueden servir para atacar, como soldados, caballos, artillería, navíos, plazas, castillos, baterías; y todo lo que únicamente puede servir para defensa, se llama fortaleza, fuerles ó fortificaciones. Forzar una trinchera es rendirla: fortificar una plaza es ponerla en estado de defensa. La apariencia ó el exterior de la
fortaleza es lo que se llama robustez. El grueso de una columna constituye su robustez: su fortaleza depende de la materia. La robustez animal consiste en lo grueso de la musculatura, en lo apretado de las carnes, en el aparente buen estado de los humores: para que haya fortaleza, es menester que la máquina tenga verdadera resistencia, cosa que no siempre acompaña á la robustez. Hay hombres de mucha robustez que resisten muy poco; así comb puede haber una columna de corcho más robusta que otra de mármol. El adjetivo de fuerza es forzudo: el de fortaleza, fuerte: vigoroso y robusto son los de vigor y robustez. (JONAMA.) Articulo tercero. FUERZA, VIGOR, ENERGÍA. La fuerza está en la esencia de las cosas; el vigor y la energía están en la ejecución y en la forma. Pueden emplearse sin vigor ni energía argumentos que tienen en sí mucha fuerza. No se dice estilo fuerte, sino vigoroso y enérgico; no se dice que un cuadro está pintado con fuerza, sino con vigor y con energía. En el vigor y en la energía hay más actividad que en la fuerza: con la fuerza se resiste; con el vigor ó con la energía se obra. Estas dos voces no son, sin embargo, sinónimas; porque vigor supone más esfuerzo que energía. No decimos que un hombre peleó con energía, sino con vigor. La acción de la energía es más permanente que la del vigor. El hombre enérgico lo es siempre; el vigoroso lo es cuando lo requiere la ocasión.
(MORA.) Artículo cuarto. FUERZA, PODER. La fuerza es hacer: el poder es obrar. La fuerza destruye: el poder edifica. La fuerza vence: el poder triunfa. Tienen fuerza los brutos: tienen poder los pueblos. Los malos gobiernos tienen fuerza: los buenos gobiernos tienen poder. En una palabra: la fuerza es materia: el poder, espíritu. Lo contrario de la fuerza es la razón: lo contrario del poder, la debilidad.
Mover; esa es la fuerza: gobernar; ese es el poder.
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