Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Francmasón

tomo 2 · página 834 · ver la página del original

Francmasón. Masculino. El que pertenece á la francmasonería.

ETIMOLOGÍA. Francés franc-maçon, de franc, franco, libre, y macon, albañil; «albañil libre,» aludiendo á que los francmasones derivan su origen de Hiram, arquitecto del templo de Salomón: catalán, fracmasó. Reseña histórica.—Miembro de una sociedad secreta, extendida por todo el orbe, que se divide en infinitos grupos aislados, llamados logias, y tienen por fin el estudio de la moral universal y el ejercicio de la beneficencia. En España, á contar desde 1868, se han publicado numerosos y curiosísimos trabajos acerca de esta sociedad: tenemos delante algunos que habíamos consultado para escribir este pequeño artículo; pero dada nuestra insuficiencia, y, podríamos decir nuestra ignorancia, para tratar asunto que debe ser harto difícil y secreto, renunciamos á transcribir los curiosos datos que contienen y nos decidimos por tomarlos, á fuer de discretos y aun de expertos, de otras obras, prefiriendo la de Landais y la de Dezobry y Bachelet, con cuyos eruditos artículos hemos honrado más de una vez nuestro DICCIONARIO. Según el ilustrado juicio de estos últimos autores, y el humilde nuestro, el origen de la sociedad FRANCMASÓNICA Ó MASÓNICA es sumamente oscuro. Según unos, data de las iniciaciones misteriosas del Egipto ó de la Grecia; según otros, fué su fundador el maestro Hiram, arquitecto del templo de Salomón: según otros, nació de la orden del Temple, ó de la secta de los Rosa-Cruz, ó de los jueces francos de la Edad media. Una opinión más verosímil le da por origen una fraternal asociación de albañiles ó arquitectos, que se organizó desde el siglo vin, en la alta Italia, y después en los demás estados de Europa, donde construyó edificios y monumentos en que se hallan los mismos caracteres. Esta sociedad, de la que existe en Inglaterra una carta fechada en 926, escrita en lengua sajona, debería tener en aquel país no poca importancia, cuando era presidida por Edwin, hermano del rey Athelstán. Antes de revelar á sus miembros los secretos del gran arte de construir, les impone una especie de noviciado, los somete á duras pruebas y los sujeta á un silencio absoluto. En el siglo xIni adquirió, sobre todo en Alemania, un desenvolvimiento que estaba en relación con la emancipación del arte cristiano y los maravillosos edificios posteriores al arte ojival, construídos en tal época. Erwin de Steinbach, arquitecto de la catedral de Strasburgo, estaba al frente de una de estas sociedades de FRANCMASONES ó masones, que construyeron muchas iglesias en las márgenes del Rhin, y recibió de Rodolfo de Habsburgo: y del papa Nicolás III privilegios que muchas veces fueron confirmados á sus sucesores. En virtud de diferentes bulas pontificales, no dependían más que de Roma; estaban libres de impuestos, de leyes y estatutos locales; ellos mismos fijaban su salario, y los demás obreros no podían hacerles competencia. La orden tenía cuatro logias principales, en Strasburgo, Colonia, Viena y Zurich, si bien, tomándolas como modelo, se fundaron otras en los estados vecinos. Cuando los progresos de los conocimientos humanos divulgaron los procedimientos, que tanto tiempo habían permanecido secretos, del gran arte de construir, las sociedades MASÓNICAS cesaron de tener su fin y su utilidad, pero continuaron existiendo bajo otra forma; y, guardando por base el principio de fraternidad, perpetuaron por nombres y signos simbólicos (la escuadra, el compás, etc.) el recuerdo de lo que fueron. Inglaterra es la nación donde primero se encuentran restos de la FRANCMASONERÍA, tal como está constituida en los tiempos modernos. Desde el principio del si xIV, formaban parte de la orden todos los miembros de la alta Cámara. Enrique VII se declaró su protector, y en su mismo palacio abrió una logia (1502), formada con lo más selecto de la nobleza inglesa. Acusados muchas veces por sus reuniones secretas, los MASONES de Inglaterra fueron perseguidos y proscritos; principalmente, en 1561, bajo el reinado de Isabel; pero, á pesar de tales persecuciones, la orden pareció levantarse de nuevo y en nuestros días ha contado, entre sus grandes maestres, al duque de Sussex y al príncipe de Gales, tío é hijo respectivamente de la reina Victoria.—La asociación MAS NICA, nuevamente regenerada, no fué introducida en Francia hasta 1725 por lord Derwent-Waters, uno de los caballeros más adictos á los Stuardos. Complicados muy pronto en las intrigas políticas y mezclados en el movimiento filosófico de la época, los masones sufrieron los rigores del Châtelet de París; pero el príncipe Carlos Eduardo los tomó bajo su protección, y el duque de Antín, favorito de Luis XV, aceptó el nombramiento de gran maestre de la orden, cargo que después (1743) pasó al conde de Clermont-Tonnerre. El duque de Chartres, el que posteriormente se llamó duque de Orleáns, lo obtuvo en 1771; y por una singularidad que prueba cómo la orden se había separado de sus principios, una mujer, la duquesa de Borbón, fué elevada á la dignidad de gran maestre. En tiempos de Napoleón I, dirigía las logias, si así puede decirse, su hermano José; y durante la Restauración, llegaron á ser numerosas, burlando á las autoridades, que creían ver en ellas centros de oposición liberal. Aunque perseguidos en otros estados como conspirado res políticos y antirreligiosos, los masones han continuado subsistiendo:y subsistirán siempre. Considerada la FRANCMASONERÍA en su organización, es la misma, poco más ó menos, en tolo pases: los que la componen, e consideran como hermanos y juran

ayudarse mutuamente, de cualquier nación ó clase social que sean. Cada logia está presidida por un venerable, asistido de muchos dignatarios: se reune en un lugar, llamado templo, adornado con varios símbolos entre los cuales se halla frecuentemente el templo de Salomón. El que quiere ser FRANCMASÓN, sufre ciertas pruebas, físicas y morales, que se Ilaman viajes; jura sobre la espada que guardará los secretos que le sean confiados, y entonces es admitido á la luz, es decir, al primer grado masónico. Estas pruebas, que recuerdan las iniciaciones del antiguo Oriente, varían según la colación de los grados, que son muy numerosos en el rito escocés; pero que pueden reducirse á tres principales: el de aprendiz, el de compañero y el de maestro. Los masones se reconocen por signos y tocamientos particulares en los diferentes grados, mas con ciertas palabras, tales como las de Jachin y de Booz, nombres hebreos dados por Hiram á dos columnas del templo de Jerusalén. Las logias masónicas se reunen para dos banquetes que celebran anualmente, en los dos solsticios: los representantes que escogen entre sus primeros dignatarios, forman un consejo superior. El Gran Oriente es el centro supremo de la masonería. Según Landais, los FRANCMASONES son asociados que se obligan á guardar silencio inviolable sobre todo lo que caracteriza su orden, y que, por medio de ciertos signos secretos, pueden reconocerse en medio de los extraños, que denominan profanos. El origen de la masonería, según algunos escritores, se remonta á los tiempos de las cruzadas; creen que los cristianos, dispersos en Palestina entre los infieles, hubieron de convenir, para reconocerse, signos y palabras, que sólo se revelaron á los caballeros cristianos bajo el más absoluto secreto, y que se perpetuaron entre ellos al regresar á Europa; que uno de sus votos pudo ser la reedificación de los templos destruídos por los musulmanes, de donde pudieron tomar el nombre de FRANCMASONES y los símbolos arquitectónicos de que se sirve todavía la asociación; y, en fin, que habiendo sido los franceses ó los francos los que con máyor ardor se lanzaron á la conquista de la Tierra Santa, de aquí pudieron tomar el título deFRANC MASONES. Pretenden otros escritores que la francmasonería es la continuación de la orden de los Templarios. Hay en la masonería diferentes grados, á que se asciende sucesivamente y según el celo, la inteligencia y el carácter de cada miembro. En las recepciones ó iniciaciones se procede, según se afirma, con cierto aparato aterrador, á fin de que las pruebas que sufre el iniciado ó neófito hagan comprender la firmeza y el valor que podrá tener para guardar los secretos y realizar las empresas que se le confien. Resumen.—I. Si vale juzgar por la leyenda, Hiram fué muerto traidoramente; de donde resultó que sus obreros se asociaron para ayudarse y protegerse en los momentos de calamidad ó de peligro. 2. No hay noticia alguna que confirme debidamente esta tradición; y muchos eruditos creen (entre ellos Littré) que el origen de la MASONERÍA es incierto. 3. Supónese que puede venir de las asociaciones de albañiles, que fueron frecuentes y poderosas en la Edad media, ó que se fundó posteriormente sobre los modelos de aquellas sociedades.

la historia de «francmason», de obra en obra →

abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra

El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Francmasón», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/francmason.