Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Flámines

tomo 2 · página 771 · ver la página del original

Flámines. Masculino plural. Sacerdotes romanos que llevaban un velo de color de fuego. (CABALLERO.)

ETIMOLOGÍA. Latín flamen, síncopa de filamen, forma de filum, hilo, porque tenían la cabeza velada, es decir, como envuelta en una red. (ETIMOLOGISTAS LATINOS.) Reseña histórica.—1. Ministros de una divinidad entre los romanos. Los había mayores y menores. Los mayores eran: el dial, de Júpiter; el martial, de Marte; y el quirinal, de Quirino ó Rómulo, instituídos por Numa. 2. El número de los menores era ilimitado, y se llamaban carmental, falúcer, floral, furinal, levinal, lucullario, palatal, pomonal, virbial, volcanal y vulturnal. Hubo también uno que se llamaba el FLÁMINE de todos los dioses. 3. Después de César, cuando se divinizaba á los emperadores, cada dios nuevo tuvo sus FLÁMINES. Los mayores eran nombrados por su colegio mismo; y los menores, por el pueblo, asistido de las curias. Unos y otros llevaban toga pretexta y una especie de casco ó bonete terminado en un pequeño cono, con una borla, llamado apex. En verano, se ceñían la cabeza con tela de hilo, filum, de donde se formó filamine, y por contracción, flamine. 4. El FLAMEN dialis era el primero de los FLÁMINES. En los antiguos tiempos, el rey hacía la mayor parte de los sacrificios; pero Numa, previendo que sus sucesores no querrían desempeñar las funciones sacerdotales, creó un sacerdote para reemplazarlos en su ausencia, que fué el FLAMEN dial, á quien prohibió pasar una sola noche fuera de Roma. Para asegurar su presencia continua en la ciudad, le impuso, en su conducta privada, una multitud de prohibiciones, como no ir jamás á caballo, no solicitar ni aceptar otras magistraturas que las de dentro de Roma, etc. Gozaba, en cambio, de grandes honores: habitaba una casa llamada flaminia, iba junto á los cónsules, llevaba un lictor, y tenía el derecho de la silla curul y acceso en el Senado. En los banquetes, ocupaba el primer lugar después del rey de los sacrificios. En tiempo de Augusto, gozó de mayor libertad, puesto que podía ausentarse de Roma dos noches seguidas, pero no en días de sacrificios públicos ni más de dos veces al año; aunque, previo el permiso del pontífice máximo, podía ser mayor su ausencia. El martial y el quirinal debían residir en Roma y celebrar los sacrificios cuotidianos, pero en tiempo de los emperadores podían viajar fuera de Italia.

la historia de «flamines», de obra en obra →

abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra

El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Flámines», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/flamines.