Roque Barcia · 1880-1883
Fitero
tomo 2 · página 766 · ver la página del original
Fitero. Geografía. Villa con ayuntamiento de la provincia y capitanía general de Navarra, audiencia territorial de Pamplona y partido judicial de Tudela.—Se encuentra á los 42° 3° 49° de latitud Norte, y 1° 52 de longitud Este del meridiano de Madrid, en los confines de Aragón y Castilla la Vieja, cerca del río Alhama, con más de 600 piés de elevación sobre el nivel del mar.— El clima es apacible y sano. La parte antigua de la villa, que constituye la mitad de la población, se compone de malísimas calles, estrechas, torcidas, Ilenas de rincones y algunas sin salida; en la otra mitad, de construcción moderna, son más espaciosas y rectas, particularmente la mayor, que
es hermosa, larga y ancha. El pueblo está, además, rodeado de regadío para huertas y circundado de olivares por todas partes.—Entre sus mejores edificios se citan el monasterio, que fué de bernardos, y la iglesia parroquial, que es muy capaz, de una arquitectura gótica bastante notable.—El suelo, merced á la activa laboriosidad de lsus naturales, produce, en cantidad suficiente, cereales, legumbres, hortalizas, aceite, vino, frutas y cáñamo. La villa cuenta 3.013 habitantes; buenas y abundantes canteras de yeso y piedras sílices de varias especies; fábricas de tejidos y de alpargatas, y un establecimiento, muy frecuentado, de excelentes aguas minerales, situado á á kilómetros del pueblo y 28 de Tudela, hacia la parte meridional de ésta, y en la cañada que forman tres elevadas montañas que circuyen el edificio por el Oeste, Este y Norte.—El comercio exporta el sobrante de sus productos.—La población de FITERO estuvo primitivamente colocada en un cortijo que todavía debe conservarse con el mismo nombre, el cual se hallaba junto á la iglesia del monasterio de Nuestra Señora, Este, convenientemente murado, servía de refugio á los habitantes del pueblo en las frecuentes guerras que sostenían los reinos que con él confinaban, al formarse aquel cantar: Harto ra Castilla per Cuando Amaya cabeza y F n De esta circunstancia infiérese que hubo de provenirle el nombre de -itero ó FITERO, que en la actualidad le distingue. La alternativa de su dominio llegó á ser muy frecuente entre los reyes de Castilla y de Navarra, hasta que en 1373 Don Enrique II de Castilla y Don Carlos II de Navarra sometieron sus pretensiones á la decisión del cardenal Guido de Bolonia, quien sentenció en favor del último de estos dos monarcas. En el año 1482, el abad don fray Miguel Peralta determinó ampliar el castillo y dar á los nuevos vecinos solares para casas, heredades y goces en todos los términos de montes que comprenden los de Turugén y Nienzabás. El señorío ó jurisdicción de esta villa pertenecía por entonces al monasterio, el cual nombraba para su gobierno un alcalde mayor; otro, ordinario, regidores y varios oficiales. Dentro del término de esta población, encuéntranse los llamados Tres mojones, donde, según la tradición, comieron sobre un tambor los reyes de Aragón, Castilla y Navarra, considerándose cada cual sentado en su propio reino, cuyo hecho es seguramente de los más curiosos que registra la historia de España.
la historia de «fitero», de obra en obra →
abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra