Roque Barcia · 1880-1883
Elogio
tomo 2 · página 346 · ver la página del original
Elogio. Masculino. Alabanza, testimonio de las buenas prendas y mérito de alguno.
ErIMOLOOIA. Griego ehóyto» (ellógion), de el, por sò, bien, y lógos, discurso; «discurso en que se dice bien de otro:» latín elogium, observación, nota puesta al lado de un nombre, inscripción tumularia, epitafio; catalán, elogi; francés, éloge; italiano, elogio.—Dice Littré que el griego ellógion se compone de èv y de lógos. Este èv, por sò, bien, es indudablemente un error de imprenta.
SINONIMIA. Elogio, alabanza. Basta, para alabar, decir bien de una persona, sin fundar la razón ni el motivo. El elogio es una alabanza que funda su razón y explica su motivo. Un ignorante alaba lo que le parece bien, sin detenerse á exponer los fundamentos de su alabanza. Un sabio hace el elogio de un libro, exponiendo el mérito que halla en él. Un discurso académico en que se hace una exposición fundada del mérito de una persona ilustre, se llama elogio, y no alabanza. El elogio de Carlos III. El elogio de Felipe V. El elogio sólo puede recaer sobre las producciones del entendimiento, ó las acciones en que tiene parte la voluntad; la alabanza puede extenderse á todas las cosas que nos agradan, de cualquiera clase que sean. Se alaba la frescura de un jardin, la bondad de un clima; se alaba un caballo, un vestido de gusto; no se elogian, como el valor de un soldado, la elocuencia de un orador, la bondad y justicia de un soberano. (HUERTA.)
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