Roque Barcia · 1880-1883
Durable
tomo 2 · página 280 · ver la página del original
Durable. Adjetivo. Lo que puede durar.
ETIMOLOGÍA. Durar: sanscrito, dharat; griego, òn9óc (derós); latín, dũrans, durãbilis; italiano, durabile, durevole; francés y catalán, durable; portugués, duravel.
SINONIMIA. Artículo primero. DURABLE, DURADERO, PERMANENTE, ESTABLE. Durable es lo que por su naturaleza ó por el modo de estar construido, debe durar. Duradero es lo que realmente dura.
Permanente, lo que dura siempre y sin alteración.
Estable, lo que es de naturaleza permanente; de modo que estable es á permanente lo que durable es á duradero. Una cosa durable y estable puede por algún accidente no ser duradera ni permanente, pero todo lo duradero ó permanente es durable ó estable, aunque no lo parezca.
Además, estas voces se diferencian también en que durable y duradero, consideran la duración con respecto á la disolución natural é insensible de las partes que componen la cosa que dura; estable y permanente se refieren á una disolución repentina producida por una causa exterior. Así que las últimas se aplican con más propiedad á aquellas cosas que por su naturaleza nos parecen eternas, como una torre, un gran fuerte, etc., y las otras, á cosas débiles y que se van gastando poco á poco. Un par de medias puede ser duradero; la obra de una casa se llama permanente. El amor es duradero cuando no se entibia; es permanente cuando no se acaba. Se llaman estables y permanentes, en el sentido moral, aquellos hábitos é instituciones humanas que se conocen bajo los nombres de legislación, costumbres, religión, etc.; primeramente, porque los miramos como indisolubles, á no sobrevenir algún accidente ó causa exterior; y lo segundo, porque su duración es regularmente tan larga, que para nosotros es lo mismo que si durasen siempre. Por esto se dice que no hay nada permanente, y no puede decirse con verdad que no hay nada duradero. Por esto dicen los teólogos que la vida del hombre no es estable, porque la consideran, no como una cosa que se va gastando poco á poco, sino como que se acaba de golpe por la separación de sus dos componentes, alma y cuerpo. También Ilamamos permanente á los colores, por considerarlos como una cualidad inherente á las mismas cosas, y por lo tal inseparables de ellas. Lo opuesto á permanente es perecedero: lo opuesto á estable, instable, y de aquí instante, que es un tiempo sin duración. (JONAMA.) Articulo segundo. DURADERO, CONSTANTE. Lo duradero es firme por su solidez, y nunca cesa; lo constante es firme por su resolución, y no muda. No hay conexiones duraderas entre los hombres, si no se fundan en el mérito y la virtud. (MARCH.)
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