Roque Barcia · 1880-1883
Demócrito
tomo 2 · página 57 · ver la página del original
Demócrito. Célebre filósofo griego que nació en Abdera por los años de 470 ó 460 antes de Jesucristo. Visitó el Egipto y sus famosos sacerdotes, penetrando en el Asia hasta las Indias. A su regreso fué discípulo de Leucippo. La antigüedad nos ha legado acerca de él gran número de leyendas dudosas. Lo que parece indudable, sin embargo, es que invirtió su patrimonio en investigaciones cientificas; que para evitar la pena que le amenazaba, leyó su Tratado del mundo á sus conciudadanos, que le colmaron de honores y le dieron quinientos talentos (unos diez millones de reales); que más tarde pasó por loco, y que Hipócrates creyó no necesitaba de su ciencia, tan pronto como le vió. Demócrito explicaba el mundo por la teoría de los átomos y su constante movimiento en la vida. Refiere el conocimiento ó las imágenes que emanan de los cuerpos y son recibidas por los sentidos. En moral tenía por principio tomarlo todo bajo el aspecto risible. Cicerón le coloca, por su estilo, al lado de Platón. El célebre contraste de DEMÓCRITO y HERÁCLITO, el uno riendo y el otro llorando, es un juego de la imaginación, fundado en los caracteres opuestos, no de los dos hombres, sino de los dos filósofos. DEMÓCRITO renovó, dándole mayores proporciones, la teoría atomística de Leucippo: según él, los átomos corporales y el vacío son el principio único de todo cuanto existe, sin más causa eficiente que el movimiento de que están dotados. Sus obras, escritas en
el dialecto jónico, que se hablaba en Abdera, comprenden todos los ramos de los conocimientos humanos. En la lista de las que cita Diógenes Laercio, y que ascienden á 72, se encuentran las siguientes: De la triple generación; De los infiernos; De la tranquilidad del alma; Descripción del mundo; De los planetas; De la naturaleza del hombre y De las causas celestes. Se le han atribuído también, aunque erróneamente, unas memorias históricas. Fragmentos de sus obras, más ó menos auténticos, han sido coleccionados por Mullach.
(Berlin, 1843.) Pueden consultarse además: F. MAGNENUS, Democritus reviviscens; y PLOUCQUET, De placitis Democriti; LAFAIST, Dissertation sur la philosophie atomistique.
ETIMOLOGÍA. Griego Anpóxottos (Demókritos); de demos, pueblo, y krínein (xptvaw), juzgar; «el que juzga al pueblo:» latín, Democritus. (CICERÓN.)— DEMÓCRITO fué acaso el primero que anunció la existencia de innumerables mundos, cuya tesis lisonjeaba la admirable audacia de su pensamiento.
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