Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Convencimiento

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Convencimiento. Masculino. La acción y efecto de convencer y convencerse.

ETIMOLOGÍA. Conrencer: catalán, conrenciment; italiano, conrencimento.

SINONIMIA. Artículo primero. CoN VENCIMIENTO, CONVICCIÓN. El convencimiento es el acto ó el medio de convencer. La conricción es el estado en que aquél deja al entendimiento. Por consiguiente, el primero es la causa; la segunda, el efecto. Un hombre de sana razón y de buen juicio, agradece el conrencimiento que se emplea para proporcionarle el estado de conricción: esto es, para ponerlo en pleno conocimiento de la verdad. — Un orador emplea el conrencimiento; el auditorio adquiere la conriccion. (CONDE DE LA CORTINA.) Articulo segundo. CONVENCIMIENTO, CONVICCIÓN, PERSUASIÓN. Muchos creen que la conricción y el conrencimiento son dos operaciones de la inteligencia. Esto no es así. En la psicología de nuestro espíritu no hay actos que se llamen conreucimiento y conviccion, como no hay actos que se llamen conocimiento y demostración, por ejemplo. No son actos, no son funciones, sino el resultado de muchas funciones anteriores; un estado de nuestra alma. Así, sucede que no puede decirse: soy convencido de tal verdad, sino estoy convencido, porque no se trata de una cualidad ó de un hecho, sino de un estado. Por la misma razón. las dos palabras anteriores no son sustantivos concretos, sino expresiones abstractas que significan la acción y efecto de convencerse. Tanto en la concicción como en el conrencimiento, entra siempre la reflexión. ¿Por qué? Porque sin reflexión no puede adquirirse la nueva conciencia de que pensamos ó creemos bien ó mal, y sin esta segunda conciencia, sin ese algo reflexivo, no es posible el conrencimiento. Si adquirimos nueva conciencia de que pensamos ó creemos bien, nos conrencemos de una verdad. Si la adquirimos de que pensamos ó creemos mal, nos conrencemos de un error. De modo que la conricción y el convencimiento no son otra cosa que un estado de nuestro espíritu, producido

siempre por lo que se llama sentido intimo ó conciencia refleja. Así se explica que ningún animal puede convencerse, porque no se conrence quien no reflexiona, y los animales no son capaces de reflexión, ó sea de la alta facultad de generalizar las ideas. Veamos ahora la diferencia que el uso establece entre los tres vocablos del artículo. El convencimiento se refiere con especialidad á los actos mentales; es más bien un hecho de inteligencia. La convicción se roza con el sentimiento social, con el trato de gentes, con los sistemas, con las creencias, con las opiniones, es decir, con esc algo movible, impaciente y revuelto que entra en la política del mundo. El conrencimiento se inclina hacia la lógica. Hay conrencimiento donde hay demostración. La convicción busca con preferencia ese orden de cosas que pudiera Ilamarse conducta social. Hay concicciones donde hay pareceres, partidos, discusiones, luchas. Por esa razón no puede decirse: convencimientos religiosos; convencimientos filosóficos, morales, políticos; mientras que podemos decir: convieciones políticas, religiosas, filosóficas ó morales. La persuasión se diferencia de las palabras anteriores, en que se refiere particularmente á la sensibilidad interior. La persuasión es más afecto que juicio y creencia. Vamos á poner un ejemplo. Al fijarse el conrencimiento en la idea de una suprema causa, busca una razón. La conricción busca un motivo de conducta, de garantía, de derecho. La persuasión no busca más que el consuelo tranquilo y amoroso de una esperanza. El conrencimiento busca raciocinios, verdades, conclusiones. La conricción busca disputas, opiniones, sistemas. La persuasión, más grande, más universal, más generosa, y al mismo tiempo más humilde, se contenta con el calor templado y apacible de un sentimiento. El sabio, el político, el filósofo, nos convencen. El padre, la madre, el hermano, la mujer, el amigo, nos persuaden. El juez conrence á un reo de su delito. El sacerdote le persuade de que debe reconciliarse con el mundo y con Dios. El que se conrence, obra, se mueve, busca algo fuera de sí mismo. El que se persunde, suele reclinar la cabeza, sentir, creer y llorar. Por lo tanto, el conrencimiento es ideológico: juicio. La convicción, social: ambición acaso. La persuasión moral, afectiva y religiosa: un dolor ó un consuelo. Vamos á concluir con una imagen muy atrevida, pero que expresa bien lo que pensamos. El convencimiento es un atleta griego. La conricción es una matrona judía. La persuasión, una virgen cristiana.

Convención. Femenino. Acción y efecto de convenir y convenirse.

Convenio, acuerdo, ajuste. l Conveniencia, conformidad. I Historia. CoN VENCIÓN NACIONAL; título que tomó en Francia la Asamblea que sucedió á la legislativa en 1792, la cual abolió la monarquía y ejerció todos los poderes hasta Octubre de 1795. En algunas legislaciones de Europa, CoN VENCIÓN es una palabra forense, y significa «acuerdo ó pacto de dos ó más personas, en que deben concurrir estas cuatro condiciones: consentimiento de la parte que se obliga; capacidad para contratar; objeto que constituya la materia del contrato, y causa lícita en la obligación.» MONEDA DE CONVENCIÓN; la que sólo circula en ciertos estados ó ciudades, porque se supone que ha mediado convenio.

ETIMOLOGÍA. Latín conrentìo, forma sustantiva abstracta de concentus, convenido: provenzal, convencion; catalán, conrenció; francés, convention; italiano, conrenzione.

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