Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Conjugable

página 1002 · ver la página del original

Conjugable. Adjetivo. Susceptible de ser conjugado.

ETIMOLOGÍA. Conjugar: italiano, conjugàbile, coniugàbile; francés y catalán, conjugable.

Conjugación. Femenino. Gramática. Varia inflexión de las terminaciones del verbo por sus modos, tiempos y personas. ! Anticuado. Cotejo, comparación de una cosa con otra.

ETIMOLOGÍA. Latin conjugãtio, forma sustantiva abstracta de conjúgãtus: italiano, conjugazione; francés, conjuguison: portugués, conjugacão; catalán, conjugació.—«CONJUGACION. Conjugatio: sustantivo verbal de conjugare, formado de cum, con, y jugum (de jungere, juntar), el yugo; de modo que conjugar equivale á poner bajo de ua mismo yuyo.—El verbo es la parte de la oración que tiene más accidentes gramaticales: personas, números. tiempos, modos y roces. Cada accidente de estos se connota por medio de una inflexión particular; y conjugar un verbo es recorrer por su orden todas las inflexiones ó trasformaciones que á su base radical imprimen aquellos accidentes. En latin no hay realmente más que una conjugación, y es la que termina el infinitivo en ere ó ere breve: verbi gracia: legère; pero como la raíz acaba frecuentemente en a, e ó i, estas vocales se contraen con la primera é de ère, y resultan are, ere, ire. Así es que ama-ère se convirtió en am-are, doce-ère en doc-ere, y audi-ère en aud-ire. Atendido este carácter fundamental, los verbos latinos deben dividirse muy naturalmente en verbos puros (los en ere) y verbos contractos (los en are, ere, ire). Los preceptistas, sin embargo, establecieron cuatro conjugaciones: la primera comprende los verbos que hacen el infinitivo en are (arre); la segunda los que hacen en ẽre (cère): la tercera comprende los verbos puros ó propios, que hacen en ere; y la cuarta los que hacen el infinitivo en ire (ière). Los verbos puros, ó sean los de la tercera conjugación, expresan simplemente la acción, ó un mero estado, como jacère (echar, arrojar), pendère (colgar, suspender, pesar) —los de la cuarta conjugación (en ire) marcan generalmente una actividad continuada y de cierta duración, ó menos pasajera, menos momentánea que la expresan los verbos de la tercera, según se ve en linire, polire, etc.;—la forma are, de la primera conjugación, expresa más una especie de acción percibida por los sentidos, que á menudo se realiza, se manifiesta al exterior, ó se materializa en acto, como lavare, volare, etc.; y la forma ere de la segunda conjugación expresa por lo común un estado prolongado y duradero, como jacere (estar echado), pendere (estar colgado, estar suspendido), y otros muchos, casi todos intransitivos. De estos principios generales resulta que dos verbos de una misma raíz, pero de conjugación diferente, se diferencian también en su significado. Ya se habrá podido notar esta diferencia en jacère y jacere, pendère, y pendère, que de propósito acabamos de citar como ejemplos. Diferencias análogas se encontrarán entre los significados de fugere, y fugare, placẽre y placare, sedrre y sedare. sidere y sidére. El cambio de conjugación ejerce visible influjo en la idea primitiva expresada por la raíz. El latin convierte la raiz de algunos de sus verbos en radical, añadiendo á aquélla una sílaba ó un sufijo, con lo cual la hace connotar varias ideas accesorias. Por ejemplo: añadiendo it á la raíz del presente de indicativo, ó á la del supino, forma los verbos frecuentativos, como clam-it-are; dict-it-are, vis-it-are, vol-it-are, etc., frecuentativos de clamare, dicere, videre, volare.— Obsérvese que todos los verbos frecuentativos son de la primera conjugación, porque la forma are (ar), según hemos dicho, es la que con más fuerza hace resaltar la idea de acción, y de una acción repetida, prolongada. Sustituvendo escóre á la desinencia ¿re de la segunda conjugación, ó iscère á la desinencia ere de la tercera, forma los verbos incoatiros, como langu-escere, ingem-iscere, incoativos de languire y gemère ó ingemere. Sustituvendo urire á las desinencias infinitivas ordinarias, forma los verbos desideraticos, como es-urire (tener deseos ó ganas de comer), dormit-urire (tener ganas de dormir), etc., desiderativos de edere y dormire. Con las desinencias issare, ó izare é icare (en el presente de indicativo isso. ico), forma los verbos imitatiros, como putr-issare (obrar como padre), alb-icare (tirar á blanco, blanquear). Con la desinencia illare (illo, en el presente de indicativo) forma los verbos diminntiros, como scrib-illare, sorb-illare (beborrotear, beber á sorbitos), diminutivos de scribere, y sorhëre. Hay en latín muchísimos verbos formados de radicales de nombres (sustantivos ó adjetivos); y los más de ellos, de la primera conjugación: concord-re, fecund-are, labor-are, hoor-are, milit-are, superbire, rest-ire, rulner-are, formados de concors. fecundos, labor, honor, miles. superus, pestis, rulnus. En castellano, tiene el verbo tres conjugaciones: la primera hace el infinitivo en ar (are); la segunda en er (ere, re); y la tercera en ir (ire). Es decir que tiene las mismas conjugaciones del latin; solamente que, fijándose poco el romance en los aceidentes fonéticos de la cantidad, no puso diferencia alguna entre el ere largo y el ¿re breve, conmutando ambos sufijos en er. y haciendo una sola conjugación de la segunda y tercera de los latinos. Salvo esta diferencia, todo lo que va dicho acerca de los verbos latinos, es aplicable en gran parte á los castellanos equivalentes, pues del latin están tomados casi todos ellos, y casi todos con sus mismos accidentes y en sus mismas acepciones. (MoxLAU.)

la historia de «conjugable», de obra en obra →

abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra

El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Conjugable», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/conjugable.