Roque Barcia · 1880-1883
Bails (BENITO)
tomo 5 · página 749 · ver la página del original
Bails (BENITO). Matemático catalan, secretario del embajador de España en Paris, académico de la Española y de la Historia, que nació en 1750 y murió en 1797. Fué colaborador del Diccionario histórico político, publicado en Paris, y director de matemáticas en la Academia de San Fernando. Escribió por encargo de la Secretaria de Estado el Mercurio histórico politico; es tambien autor de un Tratado de matemáticas y de un Diccionario de arquitectura.
Reseña.—1. Estudió en Tolosa matemáticas y teología y luégo pasó á Paris, donde, á los 24 años, redactaba los articulos correspondientes á España en el Diario histórico político, que entónces se publicaba en aquella capital, y en el cual escribian con él los mejores literatos franceses. 2. El embajador de nuestra corte en Paris, Don Jaime Masones de Lima, viendo los primeros escritos de BaiLs y su gran talento, le eligió para secretario suyo, y, habiéndole traido á Madrid cuando concluyó su embajada, le dió á conocer á nuestros sabios y literatos. Además de sus profundos conocimientos en matemáticas y otras ciencias, hablaba y escribía con la mayor pureza las lenguas latina, italiana, francesa, inglesa y alemana. 3. Las Academias de la Lengua y de la Historia le admitieron en su seno, y la Secretaria de Estado fió á su pluma la redaccion del Mercurio histórico político, y poco despues fué nombrado director de la seccion de matemáticas en la Academia de San Fernando. 4. Desde entonces fué el unico maestro y director de dicha Academia; pero cuando más se afanaba en su enseñanza, quedó paralítico de la mano derecha. 5. Esto no sirvió, sin embargo, para que abandonase las obras que meditaba, pues acostumorándose á escribir con la mano izquierda, compuso desde el lecho multitud de escritos. 6. Nuevas desgracias y enfermedades le aquejaron despues, y, dando muestras de su actividad en los breves periodos que sus dolencias se lo permitían, falleció en Madrid con gran sentimiento de todos. Baio ó Bayo (MIGUEL). Profesor de Escritura Sagrada en la universidad
de Lovaina y diputado de Carlos V en el Concilio de Trento. Fué autor de un gran número de obras que, denunciadas al Papa como heréticas, fueron condenadas por una bula, cuyos términos ambiguos dieron origen á una contienda análoga á la de los jansenistas y molinistas.
Reseña.—1. Nació en Merlín, cerca de Ath (Hainaut), en 1513, y murió en 1589 2. Además de profesor de teología, en Lovaina, fué canciller de aquella universidad é inquisidor general. 3. Se le acusó de haberse manifestado poco favorable al dogma del libre albedrío y de haber hecho adoptar muchos puntos de la doctrina de Calvino. 4. La Inquisición de Lovaina le pro hibió la enseñanza; la Sorbona le censuró en 1560 y Pio V, por su bula de 1.° de Octubre de 1567, condenó como heréticas setenta y seis proposiciones extractadas de sus obras. 5. A pesar de esto, tuvo Baio muchos partidarios, que llegaron á formar una verdadera secta, cuya historia ha escrito Duchesne. 6. Sus obras se imprimieron en Colonia á fines del siglo xVuI (1696)
BAITOSO. Judio fundador, en unión de su discipulo Sadoc, de la secta de los saduceos, que en un principio se llamaron baitositas. Esta secta negaba la vida eterna y la resurrección.
BALAAM. Biblia. Famoso adivino, que vivió por los años 1489 antes de Jesucristo. Encargado por el rey de Maob de pronunciar contra los israelitas las maldiciones de costumbre antes de combatirlos, comprendió las victorias que esperaban á aquel pueblo conquistador, y no queriendo exponerse á la cólera de los vencedores, dijo al rey que cumpliria su encargo, si el Señor no le manifestaba su voluntad en contrario. Pero, en lugar de maldiciones, sólo pronunció bendiciones con tra los israelitas, y para disculpar su conducta, manifestó que había tenido en el camino una aparición divina y que su burra le había hablado, declarándole que Dios se oponía á su proyecto. BALAGUER (JUAN BAUTISTA), Escultor valenciano, que vivió en la prime ra mitad del siglo XVIn. Supo dar movi. miento y buena gracia á sus estatuas; dejó algunas de mérito en Valencia y pueden citarse entre sus mejores obras: La Resurrección del Señor, para la cofradía de los albañiles; el Eccehomo, del convento del Pilar, las cuatro estatuas del retablo mayor del monas terio de San Miguel de los Reyes y las de los colaterales; un Santo Cristo en las monjas de Jerusalén; toda la escultura de la capilla de San Francisco de Borja en la casa profesa y otras mu chas fuera de la ciudad; murió en ella en 1747. BALBINO (DECIO CEL.IO). Emperador romano, que nació á mediados del siglo it y murió en 238. Después de haber sido senador y cónsul, fué elegido para compartir el imperio con Máximo Pupieno. El pueblo, sin embargo, no se conformó con la elección del Senado y se sublevó varias veces en Roma; y, cuando este descontento pasó al ejérci to, los dos emperadores no pudieron sostenerse y perecieron á manos de los pretorianos.
Reseña.—1. Descendía de Lucio Cornelio Balbo Teófanes y fué gobernador de Asia, Africa y Bitinia. 2. La muerte de los Gordianos fué la que, en unión de Máximo Pupieno, le elevó al imperio, en donde, según Capitolino, se mostró varón dotado de nobleza, modestia y probidod. 3. Las medallas de BAIBINO, en oro, son rarísimas, pero no lo son tanto en los demás metales. BALBO (AMPIO). Tribuno del pueblo, que propuso se diese á Pompeyo, por sus victorias de Asia, además de los honores del triunfo, una corona de laurel. Al estallar la guerra civil, el año 49 antes de Jesucristo, tomó el partido de Pompeyo y fué desterrado por César, que posteriormente le perdonó. BALDO (LUCIO CORNELIO). Cónsul romano, natural de Cádiz. Fué creado ciudadano romanc por Pompeyo y es el primer extranjero que fué nombrado cónsul. Cicerón pronunció un discurso en favor suyo y Augusto le confirió el mando en Africa, que le valió los honores del triunfo. (SALA.)
Reseña.—1. Este insigne español, conocido con el sobrenombre de el Mayor, para distinguirle de su sobrino, nació en Gades el año 658 de Roma (94 antes de Jesucristo). 2. Era de una familia noble y distinguida; recibió en su educación los principios de la més sana moral y fué uno de aquellos españoles que ilustraron á su patria con su nacimiento; á Roma, con sus actos, y á la república de las letras, con sus escritos 3. Apenas tenia 16 años, cuando una noble emulación le hizo emprender la carrera de las armas; y, alistado en los ejércitos romanos, militó primero al lado de Metelo; y después, al de Pompeye, haciendo prodigios de valor en la guerra contra Sertorio. 4. Concluida la guerra, Pompeyo deseó ganarse su amistad y le llevó consigo, invistiéndole con el título de ciudadano romano. 5 En Roma estuvo BALBo tan estre. chamente unido al griego Teófanes que, no sólo participó de su erudición, sino que aun se supone que heredó sus riquezas, por más que Cicerón sostenga lo contrario. 6. César le distinguió entre sus amigos; Cicerón le colmó de elogios, y to dos los hombres célebres de su tiempo admiraron sus extraordinarios talentos, así en la paz como en la guerra, donde manifestó tanta prudencia como acierto, y se acreditó de buen político, excelente guerrero y docto historiador. 7. En las discordias entre César y Pompeyo, supo manejarse con tanta delicadeza que, sin perder la confianza del primero, siguió una cordial correspondencia con el segundo y sus partidarios, manifestando siempre que admiraba á uno y á otro y que su mayor deseo hubiera sido reconciliarlos. Claro se ve este anhelo en una de sus cartas á Cicerón, en que le dice: «Te ruego tomes á tu cargo reconciliar á César y Pompeyo, que la perfidia de algunos ha enemistado; yo morirfa contento si se efectuase esta gran obra.» 8. Parece que un hombre animado de tan generosos sentimientos y que tanto amaba la paz, no debia excitar la enemistad, ni la envidia, ni mucho menos el odio; pero era español y esto hizo que se levantaran contra él algunos ro manos que, para oscurecer su mérito, trataron de perderle, 9. Entonces fué cuando Cicerón agradecido á los favores que BAIso le había dispensado durante su destierro, supo librarle de las asechanzas de sus enemigos, cuando Pompeyo y Craso se distinguieron en la defensa del gran ciudadano. 10. Para dar una idea de la rápida carrera de nuestro compatriota, baste decir que el año 7Ol de Roma ya había logrado asiento en el Senado; que en 709, fué edil; que en 711, ascendió á la dignidad de pretor; y, finalmente, que en "14, á pesar, como hemos dicho ya, de ser extranjero, obtuvo el consulado. 11. Se ignora la época precisa de su muerte; pero se sabe que, en honor suyo, se batieron diferentes monedas y que se eternizó su nombre en varias lápidas y monumentos. 12. En su testamento dejó, para repartir á los pobres del pueblo romano, una suma equivalente á dieciocho millones de reales de nuestra moneda, y se dice que el año 13 antes de Jesucristo construyó un magnífico teatro que podía competir con los de Pompeya. 13. Publicó diversas obras, distinguiéndose entre ellas una titulada: Exeticon, en 18 libros, que trata de los sacrificios de Hércules. BALBO (LUCIO CORNELIO). Sobrino del anterior y conocido con el sobre nombre de el Menor, contemporáneo de su tío y también natural de Cádiz.
Reseñd.—1. Cuando Balbo el Mayor manejaba los negocios de César, se valió de su sobrino en varias ocasiones, reconociendo en él una sagacidad y un talento poco comunes. 2. Unido por este motivo á César, le sirvió con la mayor lealtad y supo granjearse de tal modo su afecto, que fué honrado por él con le diguidad de grar pontifice. 3. En el ejército romano imitó á su tio en el valor y no menos en la pericia estratégica; hizo varias conquistas; destruyó con su política los ejércitos ene migos de César, en cuya misión recibió una herida, y por sus victorias, obtenidas en Africa, llegó á merecer el triunfo, honor que hasta entonces no se había concedido á ningún extranjero; ni á romano alguno, según Plinio, lo obtuvo con el brillo y magnificencia que 4. Las alabanzas y honores, de que fué objeto en Roma, no le hicieron olvidar á su patria, lo que honró, no sólo con sus hechos, sino edificando á su costa una ciudad, que llevó el nombre de Neapolis, hoy Nápoles, y que adornó con suntuosos edificios. 5. También se cree que levantó el famoso acueducto, llamado Tempul, por donde se condujeron á Cádiz las aguas, de que carecía, desde una distancia de más de 61 110 kilómetros, entre terrenos quebradizos; que costeó el famoso puente, llamado Suazo; que levantó fuera de las islas otra ciudad, que se llamó Belón; y, últimamente, que fomentó la marina y el comercio de los gaditanos, haciendo fabricar un arsenal para la construcción y carena de los buques. 6 Se ignora la época y lugar en que falleció, siendo de presumir que fuera en su país nativo, á juzgar por las muchas obras, que en él hizo en sus últimos días. 7. Algunos escritores han querido denigrarle como á su tio; pero la historia ha conservado intacta la gloria
de los BALBOS, como merecian dos españoles que fueron á enaltecer á Roma, haciéndose sus ciudadanos.
abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra