Roque Barcia · 1880-1883
Baco
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Baco. Masculino. Mitología. Dios del vino y de los bebedores, hijo de Júpiter y Semele, ó, según otros, de Proserpina. Ha habido varios BA
cos. Cicerón cuenta hasta cinco, y de aquí que los autores no estén de acuerdo acerca de esta fábula, si bien suelen convenir en lo siguiente: Juno, indignada contra las queridas de Júpiter, aconsejó á Semele, durante su embarazo (con el intento de vengarse de ella), que pidiese á Júpiter se dejase ver en toda su gloria y majestad, á lo que, después de muchos ruegos, accedió. El palacio fué incendiado con los rayos que rodeaban á Júpiter, y Semele pereció en medio de las llamas; pero Júpiter, á fin de que BAco no se abrasase en ellas, le metió en uno de sus muslos, donde le guardó hasta cumplirse los nueve meses. A esta circunstancia debió el ser Ilamado por los griegos Dyonisio, palabra que significa doble salida. Júpiter le confió después á Ino, que cuidó de él ayudada por las Híadas, las Horas y las Ninfas. Conquistó las Indias, pasó al Egipto, donde enseñó á los hombres la agricultura, plantó la primera viña y fué adorado como dios del vino. Castigó severamente á Pentheo, que quería oponerse á sus solemnidades; triunfó de sus enemigos y supo librarse de todos los daños á que le exponían las continuas persecuciones de Juno, que no sólo abrigaba resentimientos contra las concubinas de su marido, sino también contra sus hijos. Se transformó en león para devorar á los Titanes que pretendieron escalar el cielo, por lo que fué considerado, después de Júpiter, como el más fuerte de los dioses. Se le representa, ya con cuernos en la cabeza, porque en sus viajes se cubría con la piel de un macho cabrío, animal que se le sacrificaba; ya en un carro tirado por tigres, linces y panteras; ya teniendo la copa en una mano y en la otra el tirso simbólico, con que había hecho correr fuentes de vino. Conviene advertir que los griegos le representaron siempre poéticamente, según requería su importancia por haber propagado la agricultura y el cultivo de la vid, y que su representación grosera y tabernaria de insaciable bebedor corresponde á los romanos. HIJos DE BACO se llama metafóricamente á los grandes bebedores, del mismo modo que á los que tienen la costumbre de embriagarse. Los latinos decían: sine Cœrere et BAcHO friget Venus: «Venus tiembla de frío sin Ceres y Baco,» para significar que las demasías del vino conducen á las demasías del amor. El refrán latino equivale á nuestra expresión: Baco y Venus van juntos.
ETIMOLOGÍA. Sanscrito baksha, devorar; griego, Báxyos (Bákchos), porque Baco es el símbolo del fuego que devora los sacrificios; latín, Bacchus; italiano, Bacco; francés, Bacchus; catalán, Baco.
Baco.
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