Roque Barcia · 1880-1883
Avellano
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Avellano. Masculino. Arbusto que echa desde la raíz varias ramas derechas, flexibles y de ocho á diez piés de alto: las hojas son grandes y redondas, las flores poco vistosas y el fruto redondo.
ETIMOLOGÍA. Avellana: provenzal, avelanier; portugués, aveleira; francés, avelinier; italiano, avellano. Ave Maria. Femenino. La oración compuesta de las palabras con que el arcángel san Gabriel saludó á Nuestra Señora, de las que dijo santa Isabel y de otras que añadió la Iglesia. Cada una de las cuentas pequeñas del rosario, llamada así porque, al pasarla, se reza aquella oración. [ Se usa como interjección para manifestar extrañeza. l Se emplea igualmente como saludo cuando se llama á alguna puerta, ó se entra en una casa.) AL AVE MARÍA. Adverbio de modo que vale lo mismo que AL ANOCHECER. Dícese así por la loable costumbre que hay de tocar á estas horas las campanas, y rezar la salutación angélica en memoria de la Encarnación del Verbo Divino. ( EN UN AVE MARÍA. Locución familiar. EN UN INSTANTE. I SABERLO COMO EL AVE MARÍA. Frase familiar. Tener uno alguna cosa en la memoria con tanta claridad y orden, que con puntualidad pueda referirla.
ETIMOLOGÍA. Latin avẽ, imperativo de avẽre, desear, y María, en vocativo: ave, María, «está buena, María, Dios te guarde:» catalán, ave María; francés, avé Marie—Avẽ era una palabra de saludo entre los latinos; AVE alícui dicère, «dar á uno los buenos días;» in perpetuum frater, AVE atque vale; «adiós, hermano mío; adiós para siempre;» exclamación de despedida á los difuntos, en el momento de darles sepultura.
(CICERÓN, CATULO.)
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