Roque Barcia · 1880-1883
Apellido
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Apellido. Masculino. El nombre de familia con que se distinguen las personas, como Córdoba, González, Guzmán. E nombre particular que se da á varias cosas. Renombre ó epíteto. Convocación, llamamiento de guerra. Forense. Provincial Aragón. Causa ó proceso que de suyo traiga cierta publicidad, mediante la cual pueden intervenir, ó declarar en él, todos cuantos quieran. [] Anticuado. La seña que se daba á los soldados para aprestarse á tomar las armas.
Anticuado. Clamor ó grito. Anticuado. I.
ETIMOLOGÍA. Apelar: catalán antiguo. apellido: «grito de convocación del pueblo, usado en Aragón, por el estilo del via fora somatent (son atents, estamos atentos, vigilamos) de Cataluña:» crit de convocació del poble, usat en Aragó per l’estil vIA FORA somatent de Catalunya; moderno, apellido, sobrenombre. La asombrosa fecundidad de nuestros refranes, apellidos y apodos es uno de los más grandes monumentos de nuestra lengua; también uno de los más grandes monumentos del idioma humano. No existe memoria de que en tiempos remotos hubiese apellidos formales, destinados á distinguir familias y sujetos. Los reyes de la Edad media tenían que llamar á los rico-hombres y á los hidalgos para que acudiesen con sus vasallos y sus deudos á las lides contra los moros, y se valían de los sobrenombres con que eran conocidos generalmente los individuos, casas y linajes. Hasta entonces la necesidad no había puesto mano en la cuestión de motes, y esa necesidad de tiempos guerreros, más que el instinto del trato social, principió á extender, fijar y transmitir los apellidos, ajustándolos á cierto espiritu de regularidad y de sistema; sobre todo, consagrándolos con el amor de la familia y de la patria.—Efectivamente, los apellidos, que no son otra cosa que los nombres apelativos de nuestra ascendencia, la patente de nuestra propia generación, la carta ó diploma de nuestra sangre, fueron considerados como una manda de nuestros mayores y de nuestro pueblo: es decir, como un testamento de nuestra tierra y de nuestros padres.— Esto explica el hecho de que los nombres propios y patronímicos, aplicados como apellidos, no aparecieron en nuestro país hasta el siglo xiI. Inútil parece decir que todos los pueblos tienen sus alcuñas, resumen de su historia, memorial vivo y permanente de sus ideas, de sus costumbres, de sus instintos, de sus pasiones, de su genio. El francés del siglo xIV Ilamaba al apodo soubzbriquetz, en plural: francés moderno, sobriquet; picardo, surpiquet; italiano, sopranome, sobrenombre, equivalente al surnom francés y al prenõmen, cognõmen y agnõmen de los latinos. La admiración se apodera de nuestra alma, cuando consideramos las correspondencias y afinidades á que dan lugar los cruzamientos de las lenguas en la historia del mundo. Lo que fué en un pueblo nombre propio, pasa á ser en otro un nombre apelativo, mientras que un adjetivo indiferente en una nación, llega á ser en otro país un título de fama y de gloria. Por ejemplo: el griego pyrrhos (xopgóc), rubio, rojo, se aplicó como nombre propio á Pirro, hijo de Aquiles y de Deidamia, conquistador de Troya, al fácil decir de la fábula. Pasan los tiempos, y el griego pyrrhós llega á Roma, transformado en Burrus, aplicándose como nombre propio romano, según se ve en Festo. Transcurre un siglo, y el Burrus, nombre propio, se torna en burrìcus, burrhîcus y buricus, como se ve en Vegecio, de donde el romance tomó sus vocablos bourique, bricco, dorrico, durro. Y ved aquí como, en virtud del maravilloso acertijo de esa gran escritura simbólica que se denomina el lenguaje humano, lo que fué un Pirro en Grecia, es un burro en España. Entiende algún autor que la alcuña viene de cierta convención de los hombres, como si se tratara de un invento de la vanidad, porque, entre todas las grandes industrias de la vida humana, no hay una industria tan universal y tan exclusiva como la pasión del orgullo; pero semejante opinión no puede admitirse. La alcuña, verdadera genealogía de cada descendencia, de cada casa, de cada linaje, trae su origen de la necesidad en que estaban los hombres de acudir á un medio de distinción.. sin el, cual, no era posible ponerse en relación con las familias y los individuos, puesto que la alcuna hace en la sociedad lo que el escudo en la nobleza. En efecto, el mote, el apodo, el apellido, representan la heráldica de todo el mundo; y en este sentido debe afirmarse que no hay plebeyo sin su blasón, que tanto puede y á tanto se alarga el raro arbitrio de la lengua. Expongamos ahora los fundamentos y accidentes más generales que han sido causa de apellidos, muchos de los cuales no fueron al principio otra cosa que motes ó apodos, lo que nuestros mayores llamaron alcuñas, que hoy decimos alcurnias.— Eran alcuñas los apodos ó sobrenombres inventados á consecuencia de algún defecto, perfección, empresa, ha
zaña, aventura ó lance del Puede afirmarse que cada alc presenta lo que se ha llamado danza del cuerpo ú del espíritu. Origenes de apellidos. 1. El origen fué la derivación des patronímicos, ó sea el nombre padres que se lega á los hijos una herencia de linaje, tomar munmente ez ó z en su final.
Antolin, hijo de Anton.
Antolinez, hijo de Antolin.
Alrarez, hijo de A aroAsúrez, de Asuero. Aznárez, de Aznar.
Bellido, de Bello.
Benitez, de Benito.
Bernaldez, de Bernaldo.
Bernardino, de Bernardo.
Bermúdez, de Bermudo.
Blasco, de Blas.
Blizquez, de Blasco.
Ciemencin, de Clemente.
Cruzado, de Cruz.
Dominguez, de Domingo.
Estebanez, de Esteban.
Fernandez, de Fernando.
Fernán-Núñez, de Fernando Nuño.
Flores, de Froila.
Garcés, de García.
Gonzalez, de Gonzalo.
Hernan, de Hernandez.
Hernandez, de Hernando.
Juanes, de Juan.
Iniquez, de Inigo.
Martínez, de Martín.
Méndez, de Mendo.
Mendoza, de Méndez.
Ordonez, de Ordoño.
Ramirez, de Ramiro.
Ramiro, de Ramos.
Rodríquez, de Rodrigo.
Sanchez, de Sancho.
Suarez, de Suero.
Téllez, de Tello.
Velazquez, de Velasco.
Velasco, de Vélez.
Victoria, de Victor.
Yanez, de Ibañez.
Ybanez, de Ihún.
Yban, de Juan. Las mujeres tomaban con mucha frecuencia el apellido de sus maridos; especialmente, las Marías.
Mariúnez, casada con Vanez ó Ibáñez, hijo de Iban.
Mari-Cruzado, casada con Cruzado, hijo de Cruz.
Mari-Garcés, casada con un hijo de Garcia.
Mari-Pérez, casada con un hijo de Pero.
Mari-Ramiro, casada con un hijo de Ramos. 2. El segundo origen fué el nomre de los santos. Bautista, Santa Eualia, San Juan, Santa María, Santa Marta, San Miguel, Nazareno, San Pablo, San Pedro, Santiago, Salvador, Santibañez, Santisteban. sujeto. e 3. Profesión, oficio, modo de vivir.
Alejo, Alguacil, Antero, Barbero, ua an-Barquero, Cantarero, Cantero, Carretero, Contador, Cuadrillero, Escribaprimer no, Escudero, Hornero, Juez, Labranombres dor, Maeso, Mariscal, Mercader, Mode los linero, Panadero, Pastor, Pellejero, s comoSastre, Tejero, Tejedor, Torrero, Verdo co-dugo, Zapatero. Todos los pueblos han procedido de un modo análogo, y excusado parece decir que la historia presenta singularidades extrañas. Circunscribiéndonos á un ejemplo del árabe, hallamos el nombre djabbãh, que quiere decir ropavejero, aplicado como apellido, según se ve en Ibn-Harĩth. (Historia de los cadís de Córdoba, manuscrito de Orford, página 344.) El catalán trene Chtoner y Ballester. 4. Dignidad, jerarquía. Alcaide, Alcalde, Barón, Caballero, Conde, Doncel, Duque, Infante, Maestre, Marqués, Rey, Reina. 5. Estado eclesiástico. Abad, Abadía, Cardenal, Cartujo, Fraile, Lego, Obispo, Prior, Sacristán. 6. Grados en la milicia. Alférez, Capitán, Coronel. 7. Alcuñas y montes. Abarca, Albarca, Baños, Barbudo, Barco, Be Ilido, Bello, Blanco, Bruna, Buchaca.
Caldero, Calderón, Calvo, Casa, Casas, Castillo, Cocina, Corral, Corrales, Correa, Cortijo, Costales, Cuadra, Cuadrado, Cueva, Delgado, Escalera, Escobar, Espejo, Gallardo, Gordo, Gordillo, Hermosa, Hermoso, Ven gr, aro, na,a. aganeroa cha, Molino, Molins, Moreno, Negrete, Palomar, Palomino, Palomo, Pared, Paredes, Plaza, Pons, Pontes, Pozo, Prieto, Puente, Puerto, Redondo, Revuelta, Rincón, Rius, Romo, Rubio, Rivera, Rivero, Salas, Secades, Tapia, Tejada, Tejado, Tormenta, Velludo, Ventrudo, Iglesias. La latinidad fué fecundísima en materia de apodos, y es casi seguro que debió influir en la elaboración de nuestra lengua. Sirva de ejemplo: Flaco, Gordiano, Largo, Bajo (Bassus), Craso, Rufo, Rústico, Bruto, etc. El apellido catalán Prim equivale á nuestro Delgado. 8. Cualidades morales ó alcuñas del espíritu. Amador, Benigno, Bueno, Cortés, Galán. Malo. Risueño. Terrible, Valiente. 9. Grados de parentesco. Primo, Sobrino, Nieto. 10. Nacion, provincia ó ciudad.
Aleman, Alealá, Aragón, Aragonés.
Avilés, Castejón, Castellano, Castilla, Catalán, Córdoba, Calatayud, Español, Francés, Galiano, Gallego, Navarro, Povedano, Sevilla, Sevillano, Serrano, Soria, Soriano, Torrejón, Toscano, Zamora, Zamorano, Zaragoza. Otro tanto pasaba entre los latinos, en donde hallamos los apellidos A fricano, sobrenombre de un Scipión y de Sexto Cecilio; Antioco (de Antioquía), el maestro de Cicerón y Bruto; Astylis (de Asty), el famoso adivino; A tacino (Terencio Varrón, oriundo de Atace, bajo Languedoc); Boeceo (de Boccia); Espartiano (de Esparta); Etrusco (Cornelio Maximiano, de Etruria); Frigio (Dares), oriundo de Frigia; Galicano (Vulcasio), Galo (Cayo Cornelio); Germánico (Tiberio Druso César); Hispánico é Híspalo, sobrenombres de un Scipión, según vemos en las Inscripciones; Itálico (Silio); Itálico, nombre dado á Corfinio, durante la guerra social; Mauriciano (Junio, de Mauritania); Maurus, moro (Terencio y Servio Honorato); Meciano (de mœcia, una de las tribus rústicas de Roma); Sabino (Masurio), del pueblo que lleva ese nombre. Siendo inútil explanar un asunto tan claro, damos de mano á la tarea, citando simplemente los apellidos catalanes y valencianos Orchell Urgell, Urgeltés, derrvados de Urge. 11. Arboles, plantas y semillas. Acebedo (de aceho); Alaminos, Alamo, Avellaneda (de avellano): Cambronero (de cambronera); Cardoso (de cardo); Carrasco (de carrasca); Castañeda, Castaño, Cebada, Centeno, Cereceda, Cerezo, Encina, Espinosa, Espino, Higuera, Jaramago, Manzanedo, Manzano, Naranjo, Oliva, Olmo, Ortiga, Perejil, Pineda, Pinedo, Pino, Pinoso, Retamosa (de retama); Roble, Robledo, Rameral, Romero, Rosa, Rosado, Sarmiento, Trigo, Troncoso (de tronco); Zarzales (de zarza).—El ape Ilido catalán Ametller quiere decir almendro. 12. Nombre de animales. Aguila, Alcón, Borrego, Borreguero Cordero, Cornejo, Cuervo, Gavilán, Gallo, Gaza po, León, Lobato, Lobatón, Lobillo, Lobo. El catalán A urell significa pájaro; A ucellés, Aucellet, pajarillo; Bou, buey, sin contar que en Italia no es raro el apellido Pulcino, Pulcini, que equivale á polluelo, polluelos. Un procedimiento semejante han adoptado todos los pueblos, en todos los siglos. Así acontece que el vocablo lobo viene siendo apellido desde los tiempos tradicionales, como lo demuestra el sanscrito Urìha, que pasó al persa antiguo Varka, al lituano Vilha, al eslavo Vuklù y al griego lukos, lykos (Aóxoc), que entró en A utólico. Y el griego lyhos pasó á Roma bajo la forma lupus, como en lupus Martialis, «el lobo consagrado á Marte,» según se ve en Horacio. Y ese mismo lupus era el sobrenombre romano de la familia de los Rutilios, como en Plubio Rutilio Lupo, según nos dice Cicerón. Y ese mismo lupus es el godo olf, ulf, mulf: que entra en Adolfo, Arnolfo, Ataulfo, Godulfo, Lodulfo, Odulfo, Rodtolfo y Rodulfo. Ese mismo lupus es el italiano Lupiani y Lupini, así como es el catalán Llop, Llopis, Llobell, Llobet, cuyos dos últimos vocablos son diminutivos de lloba, loba. Los romanos no fueron más benévolos en la cuestión de alcuñas, puesto que tenían los apellidos Tauras, toro (Paladio Rutilio, Tauro Emiliano), y asìntus (Asinio Polión, Asinio, Galo), forma de asinus, asno. Así era que, cuando querían hablar de los Asinios, se valían del calificativo asiniãnus,
que vale tanto como asnino ó asnal. Calculen los lectores el efecto que produciría entre nosotros el anunciar en una tertulia: «espera licencia para entrar el Sr. D. Fulano Asno.» En Francia son muy frecuentes los apellidos Sauvage, salvaje, y Cornu, cornudo, y atestiguamos con la propia experiencia, puesto que hemos visto esos apellidos en París. 13. Señores de pan y labranza. Pacharro, Pacheco, Pacho, Pachorra. 14. Nombre de objetos agrestes. Arenas, Arroyo, Bosque, Campo, Campos, Cantos, Cerralbo, Cerro, Collado, Quijarro, Montalbo, Montaña, Montañés, Montes, Peña, Peñalba, Pizarroso, Prado, Quintana, Ríos, Roca, Selva, Sierra, Torrente, Valle, Vallejo, Va Ilecillo, Vallés, Vega. 15. Fenómenos celestes. Alba, Aurora.
Estrella, Luciente, Lucero, Luna, Sol, Solano. 16. Objetos artísticos. Bustos, Bustillos, Bustamante. 17. Apellidos compuestos. Buendía, Canseco (Can seco), Comicalla, LacaIle, La Cerda, Lallave, La Puerta, Lasala, Malrasca, Pandeavena, Paniagua, Panparacuatro, Pérez, Pando, Roequeso, Seisdedos. 18. Apellidos histórico-burlescos.
Certoldino, Cacaseno, Cascarrabias, Fray Gerundio de Campazas, Juan de las Lanas, Juan de las Viñas, Mari Castaño, Perico de los Palotes, Pero Grullo, Tirabeque. 19. Motes ó alcuñas de nobleza conquista, nacimiento, jurisdicción ó señorío.
Alba, Altamira, Alvarez de Toledo, Balazote, Benavente, Bilches, Fernández de Córdoba, Fernández de Híjar, Girón, Ladrón de Guevara, Lerma, Liria, López de Haro, Medinaceli, Montijo, Oñate, Osuna, Ponce de León, Ramírez de Arellano, Vélez de Guevara, Infantado. 20. Son también causa de apellidos ciertos nombres, aplicados primeramente á un individuo en significación de estado, oficio, condición, dignidad; nombres que pasaron á ser calificativos del mismo individuo ó de su familia, y que acabaron por convertirse en nombres de linaje; esto es, en alcuñas. Entre los mil ejemplos que podrían citarse, nos limitaremos á un apellido histórico, del cual se habla en los siguientes textos: «e dexó el dicho don Ferrando una fija que dixeron doña Blanca, la cual ovo (tuvo) de su mujer doña Juana, que decían Despina, fija del infante de Aragón, que decían don Ramón Berenguel. Despina es lo mismo que señora: parece que se tomó este nombre por apellido de linaje, y no por dignidad, como lo era: aunque adelanto Año onceno del rey don Pedro, capítulo 23, la llama doña Juana Despina; como si fuera apellido de linaje. En el imperio griego llamaban Despotos de Romanía, de Morea y de Larta, y á las mujeres de los Despotos, ó que sucedían en aquellos estados, decían Despinas. El infante don Ramón Berenguer, quinto hijo del rey don Jaime el segundo de Aragón, casó la primera vez con madama Blanca, hija del; príncipe de Taranto, hijo del rey Carlos, el segundo de Sicilia, que era su primera hermana. Y por muerte de Filipo, Despoto de Romanía, hermano de dicha doña Blanca, sucedió ésta, mujer del infante Don Ramón, en el derecho de la sucesión del Despotato de Romania. Y por esto Doña Juana, hija mayor del infante y de Doña Blanca, que casó con don Fernando, señor de Villena, se llamó DESPINA de Romanta, como sucesora de aquel Estado, por no haber tenido Doña Blanca hijo varón.» (Crónicas de los Reyes de Castilla, corregidas, anotadas y añadidas por D. EUGENIO DE LLAlGUNO AMÍROLA; crónica de D. Pedro, página 29) Despina es el griego oecróri (despótis), la dueña de casa, la señora, forma femenina de èssróno (despótes), el señor. Esta voz jerárquica, perpetuada en una familia, como medio de calificación ó de atributo, concluyó por ser un nombre de linaje, y tanto valdría decir que concluyó por ser un origen de alcuñas. 21. Apellidos históricos. Acuña, Adalid, Alarcón, Alcázar, Alfaro, Almela, Altamirano, Argensola, Argüelles, Arista, Araujo, Arolas, Austria, Balbuena, Balmes, Barceló, Beltrán, Brabo, Burgos, Cala, Calderón, Calvo, Campomanes, Campuzano, Canga, Cañes, Cañete, Capmani, Caro y Sure. da, Castañar, Catany, la Cava, Cervantes, Cetina, Churruca, Churriguera, Cid, Clavijo, Cobos, Covarrubias, Cruz, Despuig, Díez Doria, De la Cueva, del Castañar, Empecinado, Ercilla, Escobedo, Fajardo, Flórez, Flórez Estrada, Floridablanca, Frías, Galiano, Gallegos, Garay, García, García de Paredes, Garcilaso, Góngora, Guzmán. Gil, Hernán Cortés, Herrera, Jovellanos, Juanes, Lain, Lanuza, Lara, Larra, Lebrija. Lista Lope de Vega, Lorenzo, Lulio, Luna, Maldonado, Manrique. Mariana Martínez de la Rosa, Matamoros. Mayans. Mejía Meléndez, Mena, Mendizábal, Mina, Molina, Montpalau, Moreto, Muñoz. Murillo Navas, Nuño, Olivares.
Odón. Ossorio Pavía, Pelayo, Pérez Pidal, Pimentel. Pineda, Pinedo Pinzón, Pizarro. Polo, Pou y Berard.
Quevedo. Kengijo Riego, Rioja Rivas.
Rivera. Rojas, Roldán, Roncesvalles, Ronquillo Rosal. Rosell Salado. Salvatierra Sanchez Sancho Serrallonga. Solís Tenorio Tirso, Toreno, Torrero, Torrijos, Valdés, Velázquez Venegas. Villalonga. Villegas, Vives Iglesias Isla, Zurbalán, Zurbano. Las combinaciones y enlaces de apellidos dan lugar á chistes curiosos y raros. Una Isabel Segunda (San Segundo), tenía por apellido Reina, y casó con un tal España; de donde resultó que era: Isabel Segunda Reina de España. Una Dolores Fuertes casó con un Barriga, y la recién casada tuvo que ser á despecho suyo: Dolores Fuertes de Barriga. Juana Descosido contrae matrimonio con Blas Costura, de donde viene el antiguo sabroso cantar: Una Juana Descosido Con Blas Costura casó; De manera que encontró El remedio en su marido. El vascuence tiene apellidos tales, que se necesita confesarse para pronunciarlos, como por ejemplo: Frrotaberrigorrigoicoerrotacoechea, cuya explicación es tan sencilla como complicado y dificultoso es el apellido. Errotá significa molino de agua, á diferencia del molino de viento, que es aizerrota; barría, berría, quiere decir nuevo; gorría, colorado; echea, casa; goiti, gorá, arriba; goitic, goiti, goitican, ggraitican. garaitic. de arriba: goico, goitico, garaicoechea, la casa de arriba.— Por consiguiente, el significado de este apellido, que más que apellido parece un jeroglífico, es: «molino nuevo, colorado, de la casa que está en la parte de arriba.»—Al lado del increible sobrenombre de que queda hecha mención, es notable la economía de los siguientes nombre y apellido: O Pi, la Virgen de la O y Pi.— El libro que nos explicara ingeniosamente el origen de nuestros ape Ilidos y motes, sería sin duda el más curioso de la tierra: otro D. Quijote de la Mancha.—Si el decoro no lo llevara á mal, y tiene mil razones el decoro, daríamos cuenta á nuestros lectores del apellido de un antiguo boticario del Pardo. Baste decir que, habiendo encabezado una solicitud con su nombre y apellido de pila, la solicitud pasó al Juzgado y se formó causa al farmacéutico, como autor del crimen. Este crimen era el apellido, y advierta el lector que se trata de un hecho histórico. Desde que este hecho histórico ocurrió, es indudable que podemos decir en España: «hay apellidos que tocan al juez, como si se tratara de un tanto de culpa.» Apelliotes. APELIOTES. La forma apelliotes es abusiva.
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