Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Amianto

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Amianto. Masculino. Mineralogía. Materia mineral, filamentosa, de un color gris plateado, muy parecida al talco de Venecia, insoluble en el agua é incombustible al fuego ordinario. El amianto se divide en filamentos muy finos y se extrae de las islas del Archipiélago y de varios puntos de los Pirineos. Porta asegura que en su tiempo se hilaba en Venecia, por medio de un procedimiento conocido de todos los de aquella ciudad; si bien no parece posible que tal pudiera efectuarse sin la mezcla de otras substancias. Ello es lo cierto que las obras de amianto eran estimadas poco menos que las de oro, y que apenas se hallaban emperadores ó reyes que no tuviesen servilletas de dicho mineral. Parece ser cosa averiguada que del amianto se hicieron mechas para las lámparas sepulcrales; aun cuando no fuesen perpetuas, como creía la preocupación vulgar. Dámaso afirma, en la vida del papa san Silvestre, que el emperador Constantino resolvió poner esas mechas en las lámparas de su baptisterio en Roma, con el objeto de que no se extinguiesen jamás, alimentándolas con el aceite necesario. Luis Vives asegura, en sus Escolios sobre san Agustín, que él y Pedro García, su compañero de estudios, habían visto en París muchas lámparas cuyas luces no se apagaban; y Aldrovando pretende que la piedra de amianto, depurada de toda humedad extraña y por medio de la destilación, se transformaba en un aceite que ardía sin cesar y que no se extendía nunca. ! Plinio refiere haber visto en varios comedores manteles de amianto que, puestos al fuego, se volvían más blancos que si los hubieran lavado; y dice que el cadáver de los reyes se quemaba envuelto en camisas de amianto, con el fin de separar sus cenizas de las de la hoguera. Landais pretende que el arte de trabajar el amianto y de urdir la tela de él, era ya conocido en tiempo de Homero, y que «los materiales, según madame Dacier, cortados en la piedra, sobre la cual las ninfas tejían los velos de púrpura que maravillaban,» eran largas tramas de piedra, es decir, de amianto. Lo cierto es que la palabra Votoc (ístos), de que se sirve Homero, significa igualmente la tela y el material sobre que se trabaja; y que, por consiguiente, ietoc Atôsoc (istos litheos) puede significar lo mismo telas que materiales de piedra. Lo que se denomina lino incombustible no es otra cosa que el amianto, aunque Plinio los haya diferenciado y tratado separadamente. El amianto se recomendaba antiguamente para el tratamiento de varias enfermedades.

ETIMOLOGÍA. Griego àpiavzoc (amiantos), puro; de a privativa, no, y pavetv (maínein), manchar: latin, amiantus; italiano y catalán, amianto; francés, amiante.

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